«Quien no conoce Estambul, no conoce el amor».

Yahya Kemal Beyatlı.

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viernes, 22 de agosto de 2014

Suspirando me voy

Más efímera que un suspiro,
sólo mi existencia.
Esta frase lo resume todo.
Cuando haya exhalado mi último aliento, 
nadie me recordará 
y quienes hoy se hacen llamar mis mejores amigos, 
serán los primeros en dejarme ir.

El intenso dulzor de la vida es breve; 
pierde su azucarado sabor 
cuando despertamos a la cruda realidad. 
Es como haber estado en coma durante años, 
soñando con chocolate y de pronto,
despertar con gusto a algo desconocido… 
Ni manjar, ni merengue, ni miel ni mermelada.

martes, 19 de agosto de 2014

Invisible

Hoy quería escribir sobre lo que me ha ocurrido en los últimos siete meses. Pero no lo hago porque para eso tengo un diario íntimo y por varias razones, he aprendido a no ventilar en estos medios las intimidades de mi familia o las mías. Hay acontecimientos que es mejor callarse, al punto de que a veces uno quiere callar para siempre, olvidar o barrer bajo la alfombra. Sin embargo, no siempre se puede.
No borro este blog porque aquí contengo mucho de mi trabajo, porque es parte de mi legado para la posteridad y porque de algún modo, cualquier lector podría comunicarse conmigo comentando los artículos, si lo deseara. Sin embargo, muchas veces he sentido deseos de eliminar este blog así como todas mis cuentas en redes sociales, para desaparecer de los medios y disfrutar el anonimato. No lo hago porque perdería el contacto con mucha gente.
Supongo que en alguna medida, los que no participan de redes sociales se privan de mantener contacto con mucha gente. Pero al mismo tiempo, se evitan muchos problemas.

lunes, 11 de agosto de 2014

Muere el actor Robin Williams

(CNN Español) - El reconocido actor estadounidense Robin Williams falleció a los 63 años.
Williams, conocido por sus papeles en películas como Jumanji Dead Poets Society, murió en la mañana del lunes, según informaron las autoridades policiales de California. Fue hallado muerto en su residencia.
Investigaciones forenses sospechan que la muerte fue "un suicido por asfixia", según dice un comunicado de la oficina del sehriff del condado Marin, en California. El hecho es investigado.
"En este momento, la oficina del alguacil sospecha que la muerte se debió a un suicidio por asfixia, pero una investigación más amplia debe ser completada antes de llegar a una determinación final", señala el comunicado.
Reacciones en Twitter a la muerte de Robin Williams
"Un examen forense está previsto para este 12 de agosto, con una subsecuente prueba de toxicología", agrega.
Alrededor de las 11:55 horas (local), funcionarios locales recibieron una llamada telefónica al 911, en la que se reportó a un hombre adulto inconsciente dentro de una casa, dice el comunicado del sheriff.
Policías y bomberos acudieron al lugar a las 12:00 y Williams fue declarado muerto a las 12:02.
La noticia de la muerte la confirmaron la esposa y el representante del actor.
"Había estado luchando contra una depresión severa", dijo Mara Buxbaum, la representante.
"Esta mañana perdí a mi esposo y mi mejor amigo, mientras que el mundo perdió a uno de los artistas más queridos y uno de los seres humanos más hermosos", dijo Susan Schneider, la esposa de Williams, en un comunciado.
Williams y Schneider, diseñadora gráfica, estaban casados desde octubre de 2011.
El actor había estado en rehabilitación en julio, según fue reportado por TMZ en ese entonces. Williams admitió ser adicto a la cocaína y al alcohol en los años setenta pero dijo haber abandonado esos vicios antes que naciera su hijo en 1983. Dijo haber mantenido su sobriedad por 20 años.
Fue operado del corazón en el 2009.
Wiliams ganó el Óscar de mejor actor de reparto en 1998 por su papel en Good Will Hunting.
Nació en Chicago el 21 de julio de 1951, estudió teatro en Juilliard School en Nueva York e inició su carrera haciendo stand up en bares. Su primer papel importante fue interpretando a Mork, un extraterrestre que visita la Tierra, para un episodio de 1974 de la serie "Happy Days". Depsués protagonizó "Mork y Mindy".
Williams además fue protagonista de los dramas Más allá de los sueños y Retratos de una obsesión, así como de las comedias Good Morning Vietnam, Patch Adams, Papá por siempre y El hombre bicentenario.

Fuente: CNN Español.

miércoles, 30 de julio de 2014

Cuando muere la flor

En este mundo hay muchas personas inflexibles, muy buenas señalando los defectos y errores de los demás, como si ellos mismos nunca se equivocaran en nada. Nunca disculpan una equivocación, sea grave o no, sin importar lo mucho que sufra quien erró, por su arrepentimiento.
¿Qué nos motiva a ser tan orgullosos a veces? Puede que algo nos ofenda y deseemos sacar a alguien de nuestras vidas. Sin embargo, nuestro primer error al hacerlo es precipitarnos, pensando que tenemos todo el derecho a castigar sin piedad a quien nos ofende y olvidando su condición humana.
¿Cuántas veces ya en este blog he utilizado ese término? Pero al parecer, todavía hay quienes no lo incorporan. No sea que el resultado de nuestra crueldad orgullosa redunde en un castigo para nosotros mismos cuando al final, nos quedemos solos porque nadie tolere la soberbia de que tanto presumimos.
Cualquier comentario nos parece una afrenta imperdonable en tanto, cuando agredimos a alguien solemos olvidarlo con una facilidad prodigiosa, restándole así importancia a nuestros malos pasos y al daño que podríamos causar en el corazón y el autoestima de un tercero. ¿Tenemos derecho a que no nos importen las consecuencias de nuestro orgullo?
Cuando alguien nos ofende, por conservar nuestro honor tan sobrevalorado, somos capaces de castigarle sin dar tregua y en casi nada somos igualmente constantes, escudándonos en el derecho a enojarnos que inicialmente podríamos tener. Pero llega un momento en que ese permanente castigo se hace tan insoportable para el otro, que deja de interesarle reconciliarse o incluso, obtener una dispensa.
Es aquí cuando debemos cuidarnos de perder un valioso afecto por nuestra incapacidad de empatizar con el otro, reconociendo que podríamos incluso cometer el mismo error y todavía peor, no reconocerlo porque el orgullo nos dolería demasiado.
Lo vemos constantemente a lo largo de la historia humana. Relaciones rotas porque uno o ambos son incapaces de dar el primer paso después de tropezar y ofrecer disculpas, pretendiendo demostrarle a la contraparte que está equivocada y merece sufrir. Se debe tener cuidado, pues el costo de aquella soberbia podría ser muy alto y gente así se da cuenta demasiado tarde o nunca.
El látigo de la indiferencia duele mucho con los primeros azotes, pero luego la espalda se adormece, las heridas cicatrizan y el castigado tarde o temprano puede pararse para seguir adelante, prescindiendo del afecto o amistad de quien le azotara. Sin embargo, la cicatriz más profunda queda en la confianza, cuando ya no queremos retomar esa relación, por temor a repetir la traumática experiencia.
El orgullo nos sirve en la justa medida para evitar a quienes nos quieran pisotear, como le sería útil a una esposa golpeada, para abandonar al marido maltratador. Sin embargo, es arma de doble filo cuando nos enceguece el rencor y pasamos a ser los maltratadores tal vez, de quien no lo merece.
Durante la segunda mitad del siglo XVI en Holanda se produjo un acelerado crecimiento económico debido a la importación de tulipanes turcos que siendo una flor exótica y bella, adquirieron un valor exorbitante para quienes pretendían alcanzar estatus social presumiendo una colección y enorgulleciéndose de poder obtener los más preciosos, transformando a muchos comerciantes en acaudalados empresarios. No obstante, a medida que las décadas transcurrieron entre subastas, el tulipán pasó a ser tan común que perdió su valor inicial y para seguir generando ganancias, los subastadores dedicaron mucho tiempo a la especulación financiera. Tal fenómeno desencadenó una debacle económica provocando la quiebra del otrora multimillonario comerciante de tulipanes turcos. Fue así como esta hermosa flor llegó a valer tan poco, que muchos ejemplares rarísimos se marchitaron almacenados, sin que nadie pudiese atesorarlos.
En las relaciones, como la amistad por ejemplo, el orgullo tiene el mismo efecto que la especulación económica sobre los tulipanes turcos. Solemos pensar que un amigo muy querido siempre estará disponible para aguantarnos, sin importar cuan mal lo tratemos o lo implacable que sea nuestro castigo a un error suyo. Entonces, ese afecto tan hermoso acaba marchitándose sin que nadie lo valore ni disfrute. Cuidado con eso y no nos quejemos cuando hayamos perdido todo nuestro capital emocional.
En mi vida, cuatro personas me han castigado con la infantil ley del hielo tras errores míos y soy capaz de enviar hasta treinta señales para reconciliarme con alguien. Pero para todos llega un momento en que nuestra paciencia se agota y la flor puede marchitarse. Tras tantos intentos por mantenerla viva, nadie me puede culpar si el último pétalo cae. ¿No creen?

lunes, 14 de julio de 2014

Adquisición de bienes inmuebles es el nuevo negocio redondo


¿Quién no ha escuchado hablar de la Tía Rica? La Dirección General de Crédito Prendario ha sido desde 1920 una de las más conocidas fuentes de recurso crediticio para miles sino millones de chilenos que empeñan sus bienes. Aquí se pueden hallar todo tipo de artículos siendo tal vez los más reconocidos aquellas joyas de oro que han pasado por las familias de generación en generación hasta que, por algún apuro económico, tiene muchas veces como destino final las oficinas o bóvedas del DICREP.
El gran negocio de empeñar consiste en recibir la prenda otorgando un crédito basado en el avalúo de la especie y luego, si el dueño original no regresa esta cantidad en un tiempo determinado, almacenarla hasta presentarse la oportunidad de obtener ganancias de algún interesado a través de mecanismos como el remate.
Las condiciones especifican que el crédito otorgado no puede exceder el 60% del avalúo de la prenda, con un máximo de $ 200.000 en el caso de las joyas y $ 70.000 en otros casos, sin considerar el valor comercial que tenga la especie. Además, al empeñar varias especies, se puede pedir un crédito por hasta $ 2.400.000. Esto implica que de todas maneras, aunque el sistema lo pueda sacar de algún apuro económico, ya en ningún caso sea rentable invertir en oro por ejemplo, considerando también la inestabilidad cambiaria de los últimos años en el mercado bursátil debido a crisis internacionales.
Sin embargo, actualmente los bienes más valiosos no son aquellas joyas que tanto atesoraba nuestra abuelita, herencia de su madre que a su vez, también la recibió del mismo modo. Hoy en día los bienes inmuebles se han convertido en la nueva forma de invertir el capital y hacerlo crecer de manera constante. Esto es posible gracias al flujo de efectivo de bienes raíces.
¿En qué consiste este negocio? El flujo de efectivo comienza cuando encontramos a los dueños de bienes raíces interesados en vender con un descuento y después, venderlos con cierta ganancia para los inversionistas. Si existe un corredor de propiedades involucrado, éste recibe una comisión cuando el negocio se cierra. Al mismo tiempo, los valores se establecen con un descuento prefijado dependiendo de factores como la antigüedad del bien raíz, la garantía de respaldo y la solvencia del prestatario. En palabras más simples, los bienes más antiguos tienen menor valor y a su vez, mayor tasa de descuento.
Para tener buenos resultado en esta área, es necesario investigar el flujo de negocio de bienes raíces por varias fuentes como lo son los seminarios orientados a corredores, libros y material didáctico entregado en línea.
A continuación, debe decidir si pretende ejercer como corredor o inversionista, pues el primero requiere en algunos casos y según las leyes estatales, obtener licencia comercial o de agente de bolsa. En cambio, un inversor no requiere licencia de ningún tipo si se propone hacer una inversión personal.
Para ser agente de bienes raíces se recomienda tener asesoría legal y fiscal al mismo tiempo que, en caso de pretender emprendimiento mayor, formar una sociedad de responsabilidad limitada o una corporación que facilite el flujo de efectivo de su empresa. De este modo, podrá proteger los activos y con fines fiscales sin transgredir las leyes. Asegúrese de que su abogado redacte documentos de responsabilidad legal para mantener en orden el funcionamiento de su empresa.
Debe buscar un asesor que le enseñe las técnicas de negociación y así, su empresa será rentable. Hallarlo es relativamente fácil consultando a su abogado o asesor fiscal o si lo prefiere, uniéndose a un club de inversiones donde los propios miembros podrán recomendarle a alguien. Luego, es vital hacer un plan de negocios y seguirlo al pie de la letra. Recuerde que este negocio es muy competitivo y por ello, también se aconseja mantener contacto con varios asesores; la manera más práctica de hacerlo es tener su propia página web que puede dar espacio a su club virtual de inversiones al mismo tiempo que conectarse con otros foros relacionados.
Otro punto negativo a considerar es que el nivel de competitividad aumenta cuando algunos inversionistas compran directamente a tenedores de valores que venden en precios reducidos. Para lidiar con esto, es importante estructurar planes publicitarios de su empresa.
La publicidad del negocio debe hacerse en diversos medios de comunicación locales e internet para captar propietarios, asegurándose de que ellos comprendan que usted maneja flujo de efectivo. Esto le permitirá armar una lista de vendedores e inversores con quienes pueda mantener contacto. Una vez hecho esto, investigue los valores de las propiedades del área residencial que desee abordar y mantenga al menos cien en dichas listas para que siempre disponga de alguien en espera.
Para realizar un negocio rentable, tenga en cuenta que durante los últimos años se ha registrado una fuerte alza en el precio de las propiedades, destacándose en ello las casas nuevas. Así lo revela un estudio realizado en enero de este año por Portal Inmobiliario y Collect GfK, dado a conocer en la Segunda Mesa Redonda Inmotrack.
El estudio analiza la evolución de precios de bienes inmuebles entre enero de 2001 y marzo de 2012, detectando significativas variaciones durante los últimos tres años. Se detalla que el valor de las casas durante 2011 fue en promedio UF 3.400 mientras que de UF 2.700 y UF 3.000 en 2009 y 2010 respectivamente.
El aumento en los valores de los bienes raíces se explica multifactorialmente. Entre esas razones se destacan el interés en esta área a propósito de las crisis económicas globales y el mejoramiento en la calidad de las construcciones. Al mismo tiempo, esto se debe a exigencias normativas distintas producto de los requerimientos del mercado.
Los costos han ido al alza debido al encarecimiento del precio de los suelos, una política más expansiva del Banco Central y un desarrollo sostenido de la economía. Este aumento sin embargo, debe ajustarse a los fundamentos de la economía y sería paralelo al crecimiento de diversas variables en el país, por lo cual las alarmas ante una eventual burbuja inmobiliaria son improcedentes.
En efecto, los expertos explican que no se han apreciado fenómenos especulativos en el mercado y por otro lado, las viviendas se están vendiendo al usuario final.

Fuente: Dicrep.cl, Portal Inmobiliario, Terra.cl y ehowenespanol.com.

lunes, 7 de julio de 2014

Alternativas inmobiliarias para la Clase Media Emergente

Hace aproximadamente una década era común pensar en Las Condes, Vitacura o Providencia cuando se hablaba de barrios exclusivos en Santiago a los cuales sólo podía acceder la Clase Alta o A, B, C 1. Posteriormente surgió Chicureo como alternativa para dicho estrato social si quería alejarse del ajetreo citadino que ya había invadido más allá de La Dehesa.
Más o menos por la misma época, quienes se hartaban de la urbanización explosiva, pero tampoco pretendían mudarse a esos barrios ya sea por considerarlos económicamente inaccesibles o por las largas distancias que debían recorrer desde y hacia sus trabajos, eligieron emprender rumbo a provincias y establecerse en Viña del Mar o Rancagua, por ejemplo.
Dicho lo anterior, tenga en cuenta que los nuevos proyectos inmobiliarios contemplan la paulatina urbanización de sectores circundantes de la Región Metropolitana y Santiago específicamente. Si bien la industria continúa renovando el espacio urbano ya conocido, ahora también ofrece alternativas en zonas aparentemente aisladas pero bastante cómodas y seguras, contribuyendo así a la descentralización.
Sin embargo, hoy en día las opciones son mucho más variadas y al alcance del sector social denominado Clase Media Emergente. Es necesario, para saber a qué grupo pertenece, entender la diferencia entre ambos.

Cómo postular al subsidio.
El Decreto Supremo N° 1 de 2011 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo establece entrega de subsidios habitacionales para la construcción o compra de una vivienda económica nueva o usada considerando dentro de las posibilidades los sectores urbanos o rurales. Empero, estos subsidios están dirigidos a postulantes con capacidad de ahorro y posibilidad de complementar el valor de la vivienda a través de un crédito hipotecario o recursos propios.
Este programa contempla el subsidio de Título I para Grupos Emergentes, que se considera aplicable para la compra o construcción de una vivienda de hasta UF 1.200. Sin embargo, para postular a éste, el ingreso mensual neto del núcleo familiar no debe superar las UF 40.
Así mismo, también integra el subsidio de Título II para la Clase Media, que se considera aplicable para la compra o construcción de una vivienda de hasta UF 2.000. En este caso, el ingreso mensual neto del núcleo familiar no debe superar las UF 60.
El monto entregado por este programa de subsidio para Grupos Emergentes de Título I se establece según la ubicación de la vivienda considerando todas las regiones, provincias y comunas excepto regiones de Chiloé, Aysén, General Carlos Ibáñez del Campo, Magallanes y Antártica Chilena; provincia de Palena y comunas de Isla de Pascua y Juan Fernández. Sin embargo, para cualquier opción el postulante debe contar con un mínimo de UF 30 ahorradas.
En el caso de la Clase Media o Título II se establece según la misma delimitación territorial. No obstante, el postulante requiere ahorro mínimo de UF 50.
Entre los requisitos que debe cumplir el postulante a este subsidio, se considera siempre la mayoría de edad y que además, cuente con el ahorro mínimo dependiendo al título que se pretende, depositado en una cuenta de ahorro para la vivienda actualizada al último día hábil del mes anterior a la postulación, que debe estar a nombre del postulante o en su defecto, del cónyuge.
Es importante señalar que para mantener vigente la postulación, durante el proceso de selección la cuenta de ahorros no debe tener giros ya que esto causaría la anulación del proceso, exclusión del postulante de la nómina o la caducidad del certificado de subsidio. Cabe mencionar que el ahorro mínimo requerido permite postular, pero el adicional otorga puntaje para la selección.
Adicional a esto, es vital contar con el puntaje requerido en la Ficha de Protección Social o FPS que para Grupos Emergentes de Título I es máximo 13.484 puntos mientras que para Clase Media de Título II dicho documento no es obligatorio, pero otorga puntaje si cuenta con menos de 13.484 puntos. Los postulantes al Título II que no cuenten con Ficha de Protección Social o que no quieran acreditarla, deben presentar la Declaración Jurada Simple – Cargas Familiares (D-5).
Aunque parezca obvio decirlo, no podemos omitir que tanto el postulante como su cónyuge o cualquier otro pariente acreditado en la postulación no deben ser propietarios de alguna vivienda o sitio y en este último caso, sólo le estará permitido construir en dicho espacio. Así también, quienes figuren como propietarios de más de un sitio no podrán postular a menos que estos terrenos no sean aptos para construir una vivienda habiéndolo acreditado ante SERVIU.
Así mismo, el postulante quedará excluido del proceso si es beneficiario de un subsidio o posee un certificado vigente. Del mismo modo, no puede postular simultáneamente a otro programa habitacional o si es declarado familiar de un postulante beneficiado.
Para postular es necesario acudir a las oficinas del SERVIU, delegaciones, municipalidades u organismos públicos acreditados por éste en las fechas señaladas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
El interesado puede postular directamente en forma individual o si existe algún impedimento, le es permitido delegar esta tarea en su cónyuge, padres, hermanos o hijos a través de un mandato notarial. El trámite de postulación es totalmente gratuito y debe presentarse la Cédula Nacional de Identidad vigente en formato original y fotocopia siendo el postulante un chileno. Sin embargo, si es extranjero, debe presentar su Cédula de Identidad para Extranjeros en formato original y fotocopia además del Certificado de Permanencia Definitiva en los mismos formatos, contando con una antigüedad mínima de cinco años en territorio nacional.
Recuerde también acreditar el ahorro y a los miembros adultos del grupo familiar presentando la fotocopia de Libreta de Ahorro Bancaria para la vivienda y de las Cédulas de Identidad de cada integrante, incluyendo las originales, respectivamente junto con suscribir la Declaración de Núcleo Familiar o D-1 que señala la prohibición de postular por tres años, excepción hecha del cónyuge.
Además, debe presentar un certificado pre aprobación de crédito o de pre calificación como sujeto de crédito hipotecario, que es otorgado por alguna entidad crediticia o en su defecto, Servicios de Bienestar que brindan créditos con fines habitacionales. Sólo se hará una excepción a esto cuando el postulante cuente con un ahorro total mínimo de UF 200 para postular al Título I y de UF 400 para el Título II, que deberán estar depositadas en la cuenta de ahorro al último día hábil del mes anterior a la fecha de postulación.

Evolución de las Clases Medias.
Es importante considerar todo esto, dado que la Clase Media Emergente ha cobrado estabilidad y mayor poder adquisitivo durante los últimos años, como lo demuestra un Análisis Transversal de Economías Emergentes hecho por BBVA Research en Madrid durante enero de 2013, donde se revela por ejemplo, que existe una notoria recuperación luego de la crisis vivida entre los años 80 y 90. Así pues, en 2010 las Clases Medias en América Latina tuvieron un aumento del 70% en su proporción, lo cual podría continuar concentrándose en el segmento Medio-Alto. Un ejemplo de esto es Perú, quien acusa la mejor evolución de la región mientras que en Europa, el porcentaje de personas que pasará de la Clase Media-Media a la Media Alta aumentará en 41 puntos en Rusia y en 27 puntos en Turquía en el período 2000-2020.
De acuerdo con este estudio, Argentina y Chile hicieron un progreso notable en la década pasada. De acuerdo con las previsiones, las ganancias se extenderán ahora a la Clase Media-Alta y a la Clase Alta. Según la proyección realizada, se espera que al ser los países más poblados de la región, Brasil llegue a tener 40 millones de personas pertenecientes a la Clase Media-Media mientras que México tendrá 30 millones sobre un total de 100 para 2020, impulsando este segmento social en toda América Latina.

Fuentes: MINVU.cl y bbvaresearch.com

miércoles, 2 de julio de 2014

Una discriminación socialmente aceptada

Mis estimados lectores, escribo este artículo a conciencia, después de haber visto anoche el programa Más Vale Tarde donde Álvaro Escobar entrevistó a José Antonio Neme, de quien he escrito aquí antes.
Mientras más analizo sus palabras, más me convenzo de haber acertado sino en todo, al menos en algunos puntos al defender la dignidad no sólo de ese periodista sino también de cada persona que en este país se ve expuesta, caricaturizada y humillada por su orientación sexual sin considerar su condición humana antes que todo.
Estoy enfurecido, pues al nacer todos llegamos a este mundo desnudos y sin embargo, tenemos la mil veces maldita tendencia a etiquetar al prójimo por su orientación sexual, creencia religiosa, ideología política, condición económica, estado civil, género, raza, nacionalidad, limitaciones o enfermedades. Hay un sinnúmero de tópicos por los cuales agrupamos a la gente en primera, segunda o tercera clase social pero nunca hemos aprendido a respetar al otro como un igual, sin diferencias.
Estoy hablando del niño que sufre porque sus compañeros de colegio se burlan de alguna característica específica suya, del hombre al cual ninguna empresa le da un trabajo bien remunerado porque no tiene apellido compuesto y del soldado que va a la guerra porque el bando contrario tiene otra manera de abordar la vida.
Sí señoras y señores. Esto de discriminar puede incluso desatar conflictos bélicos y ha ocurrido durante toda nuestra historia, como en la legendaria Troya. Pero puede comenzar con algo tan simple como un comentario malicioso y homofóbico en las redes sociales que tanto utilizamos.
Neme anoche dio una cátedra sobre integración social. Algunos podrían opinar que es un discurso prefabricado para ganar más adeptos porque el tipo es vanidoso. Otros dirán que sus palabras son sinceras porque a través de la pantalla se ve que es una buena persona. Lejos de cualquier juicio moral y porque a estas alturas de mi vida, he aprendido a ser reservado con los elogios, me limitaré a exponer lo que según mi particular criterio es realmente relevante.
En la entrevista, el periodista recién llegado a Mega se emocionó con las palabras de sus padres, habló sobre sus temores más íntimos, de sus afectos, contó algunas experiencias de niñez, narró algunas anécdotas del trabajo anterior, defendió la causa gay como propia en cuanto al tema de adopción y hasta dijo que actualmente vivía con su pareja.
Sin embargo, hoy en Twitter junto con algunas felicitaciones y palabras de aliento, pude leer comentarios referidos a su homosexualidad. Algunos discriminándolo abierta y groseramente, otros criticando que esto dé para ser un tema país; algunos dándolo por hecho como si fuese evidente a través de la pantalla y los menos entre quienes orgullosamente me cuento, comentando sus dichos o atacando a quienes por un motivo tan básico como la orientación sexual, vomiten su veneno.
No quiero ser su defensor porque no tengo ningún interés particular en abogar por nadie y además, parecería que con ello podría lograr algún beneficio; nada más alejado de la realidad. Siendo sincero, hubo algunas partes de la entrevista que ni siquiera me gustaron porque sus opiniones discrepan de las mías completamente, pero no daré detalles porque entraría en el mismo juego que muchos al juzgar sus palabras. Sin embargo, escribo esto porque incluso reconociendo el derecho de cada persona a pensar distinto de otra, me molesta profundamente que la gente se escude en redes sociales para esparcir comentarios insidiosos, sin importar lo que puedan provocar.
También es cierto que la orientación sexual de una persona idealmente debe ser privada y como dice mi madre: si ningún heterosexual anda por ahí admitiendo que le gusta el sexo opuesto, tampoco tiene mucho sentido que cada homosexual salga del armario, como si con ello lograse algo. Si bien la comunidad GLBTI quiere defender sus derechos civiles y sociales, en ello debería reparar el Estado sin necesidad de exponer a nadie.
No podemos negar que a algunas personas les gusta exponerse y no estoy mencionando a nadie en particular. Pero del mismo modo, es innegable que sin importar lo mucho que se hable del tema, los derechos del sector social aludido son y seguirán siendo barridos bajo la alfombra mientras nadie quiera respetar a cada individuo como ser humano, más allá de las etiquetas.
Empero, siendo importante que se hable del tema, no da lo mismo la manera en cómo se hable y si seguimos teniendo espacios para que gente homofóbica se exprese, también deberemos aguantar que discriminen a gente enferma, con capacidades diferentes, de otras razas y condiciones económicas. Según lo veo yo, la Ley Zamudio no basta para garantizar la integración respetuosa de cada ciudadano, mientras exista el virus de intolerancia que desgraciadamente los chilenos tenemos genéticamente aunque sólo algunos lo desarrollen.
En lo personal, son muchas las razones que me hacen ser un discriminado más en este país, donde si no logras un ideal inalcanzable, debes quedarte al margen. Es por esto que comprendo tan bien a alguien discriminado por una o varias causas. Pero me parece absolutamente imbécil suponer siquiera que para empatizar con un afectado, debamos vivir en carne propia la situación, pues no siempre se puede y a veces sólo debemos aceptar al individuo sin ser necesario sufrir los mismos dolores.
Este artículo está dirigido no sólo a quienes sufrimos discriminación desde distintos ángulos sino también a los descriteriados que hacen gala de su lenguaje soez, indiferencia ante la injusticia y notoria inhumanidad, porque abusar del más débil o mirar hacia un lado cuando otro lo hace, demuestra falta de humanidad.
Antes me sorprendía por la crueldad de algunos que con un cinismo manifiesto y sabiéndose tan imperfectos como cualquiera, discriminaban a otros por alguna razón estúpida como tener apellido mapuche… ¿Acaso olvidaron que nuestra genética es mestiza? No sólo debemos avergonzarnos porque en otros países seamos vistos con pésimos ojos sino que además, entre nosotros mismos hay quienes se rigen por tópicos.
No mentiré. Todos lo hacemos a veces, cuando conocemos a alguien que nos desagrada e inmediatamente lo relacionamos con algún grupo por determinada característica, generalizando… Como decir que todos los gays son promiscuos, porque conozcamos a algunos que viven por el sexo, vagando de sauna en sauna y esperando ansiosamente el viernes para ir a alguna discoteca de ambiente…, de cacería, según ellos.
Son los mismos frívolos que al ver a José Antonio Neme, piensan en su cuerpo y dejan de lado todo el estructurado discurso que tiene sobre los derechos de la comunidad GLBTI. Insisto: pudiera estar en desacuerdo con él sobre algunos puntos, pero para un homosexual que se considere activista, las palabras del periodista deberían hacerle sentido y con ello, le restaría importancia a la faceta sexual del sujeto. Lamentablemente las voces superficiales que lo erotizan a ultranza hablan más fuerte que quienes defienden sus ideales.
No me chupo el dedo. Pudiere ser que a Neme también le guste atraer la atención de mucha gente, porque el ego es una de las principales debilidades humanas. Sin embargo, rescato las palabras de la entrevista, donde Álvaro Escobar lo sensibiliza haciéndole hablar sobre su infancia, familia y los afectos.
Es aquí donde Neme se refiere a las pérdidas y el dolor emocional que produce terminar una relación. De eso sabemos todos, sin importar la orientación sexual. Es como digo yo y aunque a muchos les moleste, lo repetiré porque éste no es un artículo religioso: todas las personas, por nuestra condición humana, tenemos derecho a amar y enamorarnos aunque no concretemos dichas relaciones, aunque muchos crean que nuestros sentimientos son equivocados o ilícitos.
Negarle a una persona el derecho de amar y tener sentimientos, es desconocer su humanidad y a partir de eso, no cuesta nada creer que algunos son superiores a otros. Es entonces cuando se origina la discriminación, que puede acabar en odio de quienes pretenden la uniformidad universal, cerrándose a la posibilidad del desarrollo individual íntegro.
Usualmente cuando hablo de emocionalidad en este blog, no me refiero al instinto básico sexual sino a las necesidades afectivas humanas, que van más allá de la expresión corporal. A menudo se relaciona sexo con amor, como si lo uno no pudiera existir sin lo otro pero hay quienes pueden tener sexo sin amar. La frialdad afectiva hace que tarde o temprano subestimemos como especie los sentimientos y corremos el riesgo de que nada nos conmueva.
Por ello es que podemos ver en los noticiarios las mayores atrocidades sin inmutarnos, permaneciendo indiferentes ante el sufrimiento de aquellos que sufren discriminación a una escala mucho mayor. Muchos ven estas injusticias y apenas les sale un comentario negativo de la boca para afuera, porque en realidad no se sienten afectados. Lo cierto es que la discriminación nos perjudica a todos como sociedad y civilización, incluso a quienes la ejercen, pues perdemos humanidad cada vez que menospreciamos a otro.
Los comentarios emitidos en Twitter criticando a José Antonio Neme por ser homosexual, demuestran una vez más que como sociedad somos mediocres y lamentablemente no estamos listos para mantener un respetuoso debate, con altura de miras, que nos permita ser empáticos.
¿Pero qué significa empatizar? Es más que ponerse en los zapatos del prójimo, pues significa reconocerlo como un igual, por encima de las limitaciones, diferencias obvias o estereotipos.
Es lo que falta en esta sociedad tan egoísta y superficial, donde si te diferencias de lo que es aceptable o políticamente correcto, eres un paria. A mí me pasa, por ejemplo, tan sólo por usar silla de ruedas. En este país las personas con capacidades diferentes –un cínico eufemismo para referirse a quienes antes éramos llamados simplemente inválidos o discapacitados- debemos luchar el doble que alguien promedio para ser aceptados y demostrar que podemos ser un aporte.
 En ocasiones no importa cuánta experiencia tengamos o lo mucho que hayamos estudiado. La sociedad nos trata como gente que debe ser mantenida porque sobra. Me refiero a esto en duros términos porque ningún empresario es sutil al momento de rechazarnos y si hay alguno dispuesto a contratarnos con condiciones laborales dignas, se convierte inmediatamente en un ejemplo a seguir cuando realmente, debería ser algo normal en una sociedad sana y desprejuiciada. ¿Pero lo somos?
Todos tenemos las mismas necesidades: comer, vestirnos, movilizarnos… Los mal llamados discapacitados también tenemos derecho a demostrar que podemos subsistir con nuestras propias capacidades.
Cuando pienso en estos desagradables asuntos, me irrita sobremanera saber que todavía es necesario discutirlos públicamente, porque de lo contrario se barren bajo la alfombra como si no existieran.
Aquí ser distinto es sinónimo de no servir y se nos rechaza o nos restan valor porque ajustarse al patrón es la única credencial que esta sociedad –no menos enferma– acepta para incluirnos.
Esta sociedad no te discrimina por ser diferente sino por no ser igual. Seas homosexual, minusválido, mapuche, de otra raza, extranjero, pobre, gordo, delgado, alto, bajo, enfermo, soltero, de alguna creencia religiosa, ideología política o con cualquier otra peculiaridad, te significará soportar el constante escrutinio público y privado de quienes creen ajustarse a la normalidad admitida.
No sea que llegue el día en que seamos tantos quienes nos reconozcamos por ser marcados, como para considerar el ser normal un motivo de ser señalado. Reconozcámonos ahora como iguales y respetémonos sin importar las similitudes o diferencias sino sencillamente porque existimos y compartimos un mismo espacio.

miércoles, 25 de junio de 2014

Ciento cuarenta y tantos

A veces hasta un escritor se harta de escribir tanto intentando decir algo que merezca la pena y viendo cómo aparentemente nadie lo escucha. Este blog ha sido durante siete largos años un refugio para mis propios sentimientos, opiniones y hasta desvelos aunque a algunos les resulte una cursilería.
Sin embargo, soy escritor, poeta, comunicador y mi tarea es precisamente exteriorizar lo que siento. Muchos lectores llegan aquí aunque pocos se queden y estoy completamente seguro de que mis palabras a más de alguien le han llegado. Pero en este mundo moderno, frío, superficial, extraviado, consumista y breve no parece haber espacio para textos superiores a ciento cuarenta caracteres.
Todos quienes hayan leído alguno de mis artículos sabrán que me es imposible limitarme a esa restricción. Yo no habría podido existir en la época de los telegramas, pues necesito explicar en detalle las ideas que escribo y para ello, uso más que breves frases llenas de faltas ortográficas u olvidables.
Empero, me decepciona absolutamente cómo en esta sociedad con tantos medios de comunicación vayamos enfriando cada vez más el arte de comprender al otro. Ya no nos importa lo más mínimo los sentimientos de quien tengamos al lado y mucho menos las necesidades del interlocutor en redes sociales.
Al principio sólo me manejaba en este blog y después por un amigo griego quise tener Facebook. Hasta hace poco me resistí a la idea de tener Twitter, porque sólo existe para que tengamos seguidores a quienes no necesariamente conocemos. Todo esto ha hecho que el primitivo blog ya no sea un medio tan efectivo para comunicar.
Mi crítica va para aquellos que teniendo Twitter para escribir cualquier mensaje breve, usan un blog donde podrían dar contenido importante, para llenarlo con breves comentarios superficiales sobre farándula, televisión, murmuración e incluso pornografía. Seguro mis lectores de la comunidad GLBTI pensarán que soy demasiado amargado y no tengo vida.
Es todo lo contrario. Mi mundo interior es mucho más amplio que el de aquellos que se dedican a hablar mal de otras personas o simplemente ponen diez fotos sin decir ni una sola palabra. Ellos -algunos autores de esas publicaciones- probablemente se sentirían más satisfechos si llenara este blog con fotografías de desnudos y hablara groseramente de sexo sin ningún pudor.
Sólo me demuestran que esta sociedad es una basura donde se han perdido los valores morales como respeto, empatía, solidaridad. ¿Y para qué hablar de los sentimientos? Es una palabra muy rara hoy.
A veces pienso que este mundo va hacia un lado mientras yo voy hacia el otro. Pero sé con toda certeza que no me dirán nada, aunque sepan que tengo razón. ¿Y cuándo nos comunicaremos entonces?
Después de todo este discurso, les informo que comenzaré a usar Twitter (@yahyaflores) para darle sentido a haberme creado una cuenta.

lunes, 23 de junio de 2014

Un nuevo cuento de hadas

ĺnşAllah esta semana pueda entregar en una editorial el original de Síndrome de Estambul: El diario de Sofía Mustakis. Mientras tanto y para no perder la costumbre, he decidido escribir un cuento de hadas poco tradicional.
Dadas las experiencias de mis amistades y la mía propia en los terrenos del amor, me he dado cuenta de que no tiene sentido vivir esperando un idílico romance. Mientras antes lo aceptemos, menos desilusiones sufriremos cuando nuestro ser amado nos rechace, porque no podemos forzar el amor con encantamientos o intrigas y tampoco descubriremos la felicidad eterna en un casto beso. Pero éste es tema para un próximo artículo.
Por ello, el cuento de hadas que escribo no terminará con un cursi «… Y vivieron felices para siempre», como tampoco estará dirigido al público infantil. De hecho, abordaré el sexo intentando ser lo más imparcial posible aunque la verdad sea dicha, no pretendo hablar únicamente de eso. Será sólo parte de la narración para humanizar a los personajes.
Cuando digo que será para adultos, me refiero a que tendrá una trama compleja, llena de conflictos y en la cual el relato no se centrará en la típica historia romántica entre una doncella indefensa y su príncipe azul sino todo lo contrario. Ya antes en este mismo blog he hablado contra el tradicionalismo de la literatura infantil, que es en gran parte responsable de nuestras frustraciones emocionales, pues siendo adultos no podemos cumplir las expectativas que siendo niños nos inculcaron con las obras de los hermanos Grimm.
En mi cuento se podrán distinguir perfectamente las motivaciones de cada personaje e intentaré que ninguno quede delineado perfectamente, al punto de convertirse en un ideal. Después de todo, ninguno de nosotros está exento del constante error y como si ello fuera poco, a menudo somos incomprendidos.
Aquí el príncipe azul tendrá un traje desteñido, pues sus intenciones no serán del todo claras y como algunos lectores forman parte de la comunidad GLBTI, haré realidad su sueño dando espacio a un ambiguo caballero de brillante armadura y una princesa que en lugar de tejer se dedica a afilar sus cuchillos. ¿Por qué? Simplemente porque esta obra será contradictoria y nunca he pretendido plasmar un mundo ideal que funcione según los convencionalismos sociales. Aquí, mis queridos lectores, mostraré la realidad inserta en un mundo ficticio para que todos ustedes puedan sentirse identificados y ninguno se quede fuera.
Si creen que soy rebelde o polémico, sepan que no he sido el primero y como en todo lo que escribo, esta obra también ha requerido una investigación previa, para la cual me he dado a la labor de buscar los orígenes de cada cuento tradicional y hasta ahora han sido muchas las sorpresas, en su mayoría siniestras. Seguramente no me creerán cuando les diga que muchos cuentos de hadas tienen un trasfondo demoníaco, por decirlo de manera suave… Tengo al menos dos ejemplos para que pongan cuidado con lo que le leen a sus hijos:
Muchos de ustedes habrán disfrutado durante su infancia con Blancanieves y los siete enanos. Pues bien, aquí la protagonista es tan hermosa y pura que despierta los irrefrenables celos de su malvada madrastra quien como recordarán, era experta en las artes oscuras y poseía un misterioso espejo mágico.
La historia que dio origen a este cuento se basa en la vida de Maria Sophia Margarethe Catharina von Erthal, nacida el 15 de junio de 1729 en Lohr am Main según el historiador Dr. Karlheinz Bartels. Dicha teoría se basa en las similitudes que tienen tanto la localidad como la familia ya mencionada con el cuento de los hermanos Grimm, quienes tomaron la ya documentada existencia del diplomático Condestable del Electorado de Maguncia en Lohr, Philipp Christoph von Erthal, convirtiéndolo en un padre ausente que se ve obligado a dejar a su hija al cuidado de la madrastra, Claudia Elisabeth María von Venningen, Condesa Imperial de Reichenstein con quien se casara el 15 de mayo de 1743.
Tan bien documentada está la historia, que hasta existe el castillo donde vivía Blancanieves, convertido actualmente en el Museo del Spessart del distrito Main Spessart, donde hasta se expone el espejo supuestamente mágico que Philipp le diera a Claudia como regalo de bodas y en cuyo marco se lee la insultante frase «Amour Propre» que podría haber despertado los celos de la mujer.
Contrario a lo que podría pensarse, la magia del espejo que mide 1,60 metro de altura puede tener base en su elaborada fabricación con materiales extraídos de la región y llevados desde España, que le daban una especial resonancia mística a las palabras que se susurraban en su cercanía.
Respecto a la manzana envenenada, la investigación de Bartels revela que el veneno utilizado fue zumo de belladona, que es posible conseguir en Spessart. La Atropa belladonna, utilizada hoy en medicina, puede causar un efecto similar al rigor mortis.
Otra versión menos difundida es la del historiador alemán Eckhard Sander, quien asegura que el célebre personaje está basado en la condesa Margarethe von Waldeck, cuya existencia está documentada en Alemania durante la primera mitad del siglo XVI, atribuyéndosele un adúltero romance con el rey Felipe II de España y escandalizando a los cortesanos hispanos al punto de envenenarla.
En relación a los enanos, el equipo de Sander concluyó que se trataría de niños pobres, desnutridos y envejecidos prematuramente por el forzoso trabajo en las minas de hierro propiedad de la familia von Waldeck y con quienes la joven condesa acostumbraba jugar.
Otro ejemplo mil veces más siniestro es el de El flautista de Hamelín, cuya historia se fundamenta en un episodio ocurrido el 26 de junio de 1284 en esta ciudad alemana. Seguramente recordarán que esta localidad se hallaba entonces infestada de ratas hasta que un flautista llega ofreciendo librar a los pobladores con su música acordando un pago. Sin embargo, una vez las ratas se hubieron ahogado en el río Weser y el hombre regresara a cobrar su recompensa, los aldeanos se negaron a pagar despertando su furia. En venganza, el flautista esperó el día de Juan y Pablo cuando los adultos acudían a la iglesia local y usando su música, raptó a ciento treinta niños que lo siguieron hasta el lugar del calvario en Koppen, desde donde jamás regresaron.
En algunas versiones modernas, el flautista regresa a los niños cuando arrepentidos, sus padres le pagan incluso más que el monto acordado. Sin embargo, la historia se conoció gracias al testimonio de tres niños que no pudieron seguir al hombre por se uno lisiado, otro ciego y el tercero sordo.
Como respaldo se puede mencionar que existe una ley-costumbre largamente establecida en Hamelín, prohibiendo cantar o tocar música en una calle particular, por respeto a las víctimas: la llamada Bungelosenstrasse, adyacente a la Casa del Flautista. Durante desfiles públicos con música, incluidas las procesiones matrimoniales, la banda musical deja de tocar al llegar a esta calle y continúa una vez que la ha atravesado.
Seguramente quienes sean padres me entenderán, pues sólo ustedes pueden sentir el temor de que sus hijos sean raptados por un extraño y jamás vuelvan a verlos. Con los numerosos casos de pedofilia difundidos hoy en la prensa, resultaría aterrador que un pervertido se atreviera a tomar las vidas de ciento treinta niños y ni siquiera uno.
En la Edad Media, cuando comenzó esta leyenda, quizás se haya creado la parte de las ratas en el cuento para darle más profundidad. Sin embargo, no olvidemos que por aquella época la peste negra diezmó a gran parte de la población europea y por ello, podría entenderse la desesperación que sentían los habitantes de Hamelín con la plaga, pero más atormentados debieron estar cuando perdieron a sus hijos.
Tras todo cuento, hasta el más fantasioso, existe un porcentaje de realidad que se va perdiendo con el tiempo hasta confundirse completamente con la leyenda. Éste es mi propósito al escribir un nuevo cuento de hadas que reúna personajes fabulosos con situaciones cotidianas.

Fuente: Wikipedia.

domingo, 22 de junio de 2014

Chilenos todos, hablemos de sexo

Hoy es común escuchar sobre casos de chicos jóvenes –adolescentes inclusive– que consumen Viagra para tener buen rendimiento sexual y en una entrevista que leía hace pocos minutos, un hombre de treinta y tres años decía que efectivamente a veces la pastillita azul ayuda cuando se está demasiado ansioso.
No puede ser que este medicamento se haya transformado en un salvavidas sexual para gente que debería rendir perfectamente en la intimidad, si el chileno promedio no estuviese acostumbrado a hacer todo en cinco minutos. Es en serio.
Ocasionalmente el hombre no funciona en la cama porque un factor negativo interviene desde fuera. A veces la pasión se muere porque no existe suficiente dedicación en el acto.
Aunque me lapiden mediáticamente, deben admitir que a la comunidad GLBTI le ocurre esto con bastante frecuencia porque entre otras razones, gran parte no busca el amor verdadero ni una pareja estable sino sólo experimentar o saciar las ganas del momento con sexo casual. He conocido casos donde un gay ni siquiera alcanza a tener estimulación suficiente porque su pareja esporádica se desnuda, entra en la cama, hace el preámbulo, lleva a cabo el acto, visita el sanitario, se viste y hasta cambia las sábanas en media hora. No bromeo ni exagero…, en media hora, señoras y señores. Hasta yo me río.
Antiguamente y hasta hace poco los padres de familia hacían parte a sus hijos varones de una tradición muy arraigada en nuestra cultura criolla: visitar un prostíbulo donde el joven debía perder la castidad y demostrar que realmente era un hombre. Casi como un rito de pasaje, el chico resultaba expuesto a lo que se suponía debía ser una gran experiencia y en muchas oportunidades, acababa siendo nefasta porque estaba tan nervioso, que la profesional del sexo ocupaba gran parte de la hora que le pagaban calmándolo. Es así como los hombres que actualmente promedian los cincuenta y setenta años, dedican a sus esposas el mismo tiempo que se tomaron durante esa visita a la casa de remolienda; como resultado, un enorme porcentaje de las chilenas son anorgásmicas aunque sus maridos se tomen diez pastillas.
No es mi propósito recomendar la fornicación de ninguna manera, pero me llama la atención que hoy por el excesivo trabajo, las exigencias sociales, las carencias afectivas y otros factores, los chilenos tengan –y no me incluyo– tan mal desempeño en la intimidad que sin importar la edad, deban recurrir a medicamentos para evadir las verdaderas causas de lo que apenas podría ser una impotencia pasajera.
En la comunidad GLBTI se da muy frecuentemente que por tener sexo casual, no importa si la pareja no gusta y pasan por vergüenzas tragicómicas de las cuales me resulta inevitable reír sin ánimo de herir sensibilidades. Un ejemplo es aquél que metiéndose a la cama ni siquiera se quita los calcetines. ¿Por qué? No sé ustedes, pero yo desconfiaría seriamente de alguien que para tener sexo oculta sus pies sea por la razón que fuere. Si tienes micosis, callos o juanetes afróntalo con toda valentía porque dejarte las calcetas es mucho más sospechoso. Téngase en consideración que el pie de una persona promedio produce una taza de sudor al día.
¿Qué me dicen de los olores? ¡Ay, los olores! Son un tema aparte al cual debería dedicarle un artículo completo y no sólo algunos párrafos. A veces voy por el centro de Santiago en el horario punta, cuando la multitud se dirige desde el trabajo hacia sus casas o las tiendas están repletas y es seguro que sentiré algún desagradable perfume barato que tapa el sudor del día o simplemente la falta de higiene. Si alguna gente es así aún vestida, no quiero imaginar cómo será en la intimidad y entonces, recuerdo que lo importante es respetar a las personas por su condición humana. Menos mal que tengo ese modo de pensar para relacionarme socialmente.
¿Han subido al Metro a las siete de la tarde? Entrar en una cámara de gases es menos mortífero. Luego los hombres se quejan si llegan del trabajo y sus parejas no aceptan compartir el lecho sin antes pasar por la nunca bien ponderada ducha. ¿Qué haríamos sin este invento atribuido a los antiguos griegos y egipcios? La verdad es que nuestra regadera moderna como tal procede del siglo XIX.
Sin embargo, hay instancias y personas que despiertan pasiones cuando los olores corporales pasan a llamarse aromas y dan pie a un sinnúmero de sabores, sensaciones e incluso emociones. He aquí mi punto, en la emoción de hacer el amor y no simplemente caer teniendo sexo con cualquiera.
No podrán negarme que los treinta segundos de duración del orgasmo merecen la pena sentirse culpables, ruines y hasta sucios después de haberse acostado con alguien que no les gustaba y jamás les gustará aunque se operaran de los ojos. La persona con quien compartieron cama tampoco merece sentirse utilizada o ustedes verse a sí mismos como juguetes sexuales.
El mejor estimulante sexual siempre ha sido y será el amor hacia la pareja. Aquel sentimiento despierta nuestras pasiones, otras emociones positivas, reacciones biológicas y sensibilidades que ningún medicamento logra hacer brotar. Es entonces cuando se le brinda al acto amatorio el tiempo necesario para alcanzar una comunión con la pareja, más allá de las presiones laborales o sociales que sufrimos diariamente. Sin esta poderosa droga natural llamada amor que es atribuida por los científicos a la oxitocina, los seres humanos no podríamos relacionarnos afectivamente, reproducirnos ni en mayor envergadura, ser felices.
Hay quienes intentan reemplazar sin éxito la falta de emotividad con sexo casual, adormeciendo a largo plazo su capacidad de amar e incluso empatizar con otro, pues deja de importarles la reacción de éste o el daño que pueden causar a nivel psicológico, emocional e incluso físico en alguien que se siente utilizado o desengañado.
Si ya me parecía increíble que un hombre mayor tomara Viagra para estimular aquello que por su avanzada edad no sería turgente ni con electrochoques, francamente me parece de una ridiculez extrema que ahora los jóvenes le teman más a la impotencia que al infarto por sobredosis.
¿Será que la competitividad y el ritmo de vida moderno no nos permiten establecer verdaderos vínculos afectivos y sólo debemos conformarnos con las relaciones esporádicas, aunque den como resultado final una soledad perenne o el consecuente adormecimiento de nuestra emotividad? No puedo evitar preguntarme si acaso el afán por lograr metas inalcanzables, adquirir bienes materiales innecesarios y conseguir reconocimiento público nos ha hecho víctimas de un creciente e irremediable entumecimiento emocional que a largo plazo puede convertirnos en autómatas, incluso para aquello que debiéramos disfrutar de manera natural, sin estimulantes artificiales ni cronómetros.

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Yahya. Carlos Flores A.
Escritor chileno.