«Quien no conoce Estambul, no conoce el amor».

Yahya Kemal Beyatlı.

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jueves, 25 de junio de 2015

Una vida sin amor

Sin amor mi corazón se detiene en el camino,
no es que deje de doler sino que se sufre diferente,
como si el alma juguetona se durmiera por momentos
en una pausa del trayecto que es esta vida
y aunque el tiempo sigue avanzando indiferente,
tan cruel como el ser amado que no nos quiere,
permanecemos en esa incómoda pausa
del que sabe cuánto ama
y cuyo amor es tan apreciado como un grano de arena
en el árido desierto del desprecio.

Soy pues el hambriento que mendiga un beso
como si de un manjar se tratase
y no pienso en el orgullo perdido,
que siendo un indefenso niño, vaga herido
por las calles en frío invierno
y sometido al peligro del desamor,
cuyo veneno entra al torrente
y se instala indolente en el corazón,
matando el espíritu que en primavera
volaba libre de flor en flor.

Antes buscaba alguien que me diera un motivo
para seguir caminando en la vía del amor
y recorrí tantos parajes como lo hace un peregrino,
sin provisión ni descanso en mi andar,
viviendo el constante fracaso del caminante perdido
cuando con un espejismo tropieza
y en lugar de agua fresca para su sed,
acaba probando la caliente arena que su garganta seca.
Así es la dolorosa condena
de quien vive sin el bálsamo del amor.

Quise probar la cálida luz del enamorado correspondido
y me encerraron en una oscura cueva,
donde el frío se prolonga por tiempo indefinido,
donde no se diferencia el día de la noche,
porque las horas pasan sigilosas
y se escabullen entre mis labios
que un beso piden sin descanso,
hasta que la oportuna muerte los alcance
en la mañana, tarde o noche sorpresiva
y el tiempo olvide recordarme.

miércoles, 17 de junio de 2015

Ramadân de 1436 AH.

En el nombre de Allâh, el Misericordioso, el Compasivo, hemos llegado por Su bendición a un nuevo Ramadân. Desde hoy y por un mes los musulmanes tendremos la oportunidad de acercarnos más a Él y expresarle nuestra adoración.
Por mi parte, agradezco que me haya dado vida para otro Mes Bendito, si bien durante el último tiempo he tenido muchas lamentaciones. Sin embargo, confío en que me consolará y ayudará a resolver los problemas que recientemente y durante un año me han afligido.
Él nos da muchas ocasiones para darnos cuenta de Sus favores y misericordia, pero Ramadân es en sí mismo una gran ocasión para ser mejores personas y musulmanes, lograr la complacencia de Allâh (swt) y aprender del ejemplo de Su Profeta y Mensajero (saws).
He aprendido que de nada sirve perseguir la admiración y complacencia de los seres humanos pues con excepción de la familia, la mayoría te traiciona o decepciona, a veces incluso involuntariamente porque los humanos somos imperfectos y vivimos en el error. Allâh (swt) en cambio, nunca nos defrauda porque nos conoce hasta el punto en que nosotros mismos ignoramos y tolera mucho más que cualquiera.
Desde que acepté ser musulmán, entendí que pretender obstinadamente mis egoístas objetivos no sólo me traía sufrimiento sino que además, en la medida de no empatizar con otros, también causaba dolor al resto. Ésta es sólo una de las muchas bendiciones que Allâh (swt) generosamente me ha dado y sin ser superior a los demás en nada sino muy por el contrario, me alegro de tener un propósito y no sentirme como antes, ajeno en todas partes.
Que en este auspicioso Ramadân, Allâh (swt) nos facilite a todos el camino, perdone nuestras faltas, nos ayude a resolver lo que deba tener solución, acepte cada legítimo acto de adoración sincera y tolere las limitaciones que tengamos. Amîn.

domingo, 31 de mayo de 2015

Fallece mi padrino

Hoy, después de una dolorosa y penosa enfermedad, ha fallecido mi querido tío Mario. Apenas tengo tiempo y ánimo para escribir estas líneas, agradeciéndole a Allâh (swt) que me haya permitido tenerlo en mi vida.
Deja un gran vacío en nuestros corazones, pero Allâh (swt) le ha tenido misericordia luego de su sufrimiento, que ha sido una difícil prueba para todos quienes hoy lo despedimos de esta vida, mundana y pasajera.
Que Allâh (swt) recuerde las buenas obras de mi querido padrino y le permita entrar al Yanna. Que nos consuele en estos momentos difíciles. Amín.
Duele saber que ya no estará con nosotros, pero en parte me consuela saber que esta vida es breve para todos así como también el sufrimiento. Además, sus constantes muestras de cariño me demostraron que de algún modo, nos preparó para este momento.
Siempre tendré muchos recuerdos de él y por eso, los escribo aquí. Un ejemplo de ello es que en la familia era el único que nunca olvidó saludarme deseándome la paz como lo hace un musulmán y aunque a otros eso les pueda parecer insignificante, es una demostración de su amor y respeto hacia mí.
Bendito sea Allâh (swt), porque me permitió hablar con él y acompañarlo hasta poco antes de su partida. Nos dio tiempo para despedirnos y manifestarle mi cariño.
En nombre de mi familia y mío propio, quisiera agradecer sinceramente el apoyo de todos los amigos que se han hecho presentes en estas circunstancias escribiéndonos, telefoneándonos y visitándonos.

«ĺnnalillah ve inna ileyhi reciun».
«De Allâh somos y a Allâh volvemos».

martes, 19 de mayo de 2015

Un esfuerzo emocional importante

Es muy fácil que producto del enojo, guardemos rencor por alguien que hemos estimado en algún momento de nuestras vidas. Últimamente he tenido experiencias nefastas, malos momentos, dolores y problemas que en alguna medida pudieron influir sobre mi estado de ánimo y mis relaciones; reconozco que frecuentemente soy torpe y no tengo filtro al decir lo que pienso o siento, pero a veces las personas con quienes he cometido esos errores son demasiado severas para castigarme.
Yo no quiero ser así. Entiendo que como humanos todos podemos cometer errores y no podemos evitarlo. Por eso, para mí lo más importante emocionalmente siempre ha sido decir lo que siento con toda franqueza aunque eso incomode, pues al igual que cualquiera, no tengo la vida comprada y desconozco mi fecha de fallecimiento… Por eso, no estoy dispuesto a guardarme algo sólo por temor a que mi interlocutor reaccione mal. No quiero irme a la Ultima Vida sin antes haber manifestado todo lo que siento y si luego eso causa rechazo, simplemente dependerá de cada persona.
Mi corazón es demasiado pequeño para darle espacio al rencor, orgullo, soberbia y crueldad. Si he de llenarlo con algo, prefiero que sea fe, amor, amistad, tolerancia y respeto aunque eso me haga parecer débil y patético frente a los otros.
Obviamente protegeré con un muro muy alto estos tesoros y no se los daré a cualquiera, porque ya me ha ocurrido muchas veces que me equivoco al hacerme una idea sobre determinado individuo y cuando ya le he dado entrada a mi casa o corazón por confianza, de pronto me traiciona, apuñalándome por la espalda e incluso rompiendo sus promesas.
Quizás durante toda la vida pasamos decepcionándonos de personas que hemos conocido y pretendemos jamás volver a confiar. Pero lo hacemos, porque necesitamos compañía y además, la soledad es demasiado dura. Por eso, tan inevitable como cometer errores es arriesgarnos a despertar sentimientos por personas, sin saber si éstas nos corresponderán o valorarán lo que entregamos.
Creo pues, que al ser inevitables las emociones, no me queda más remedio que decidir quién me importa realmente, ver quiénes valoran mi cariño en el caso de que alguien me lastime, fijarme si se arrepiente o le da igual. Dependiendo de ello, podría determinar si debo o no abrir nuevamente la puerta en cada caso. Sin embargo, confieso que hay algunos por quienes con gusto me metería el orgullo en el bolsillo y me esforzaría en demostrarles cuánto les quiero, sin importar el daño causado, pues esta vida es demasiado corta para llevar cuenta de las ofensas cuando realmente se quiere. Por otro lado, en algunos casos cuando te lastiman demasiado y ni siquiera manifiestan arrepentimiento, hay que saber protegerse de una posible agresión futura.
A veces me perece que las oportunidades hay que ganárselas. De todos modos, cuando he sido yo quien se equivoca y realmente me importa la persona lastimada, quienes verdaderamente me conocen no pueden acusarme de poco esfuerzo intentando corregir mis errores, porque soy incluso obsesivo demostrando que valoro ese afecto y estoy arrepentido de haberle lastimado.
¿Cuántos pueden decir lo mismo en esta época? Hoy las personas son consideradas desechables y las relaciones temporales. Es raro ver que alguien realmente se esfuerce por mantener una amistad por ejemplo, pasando por alto los tropiezos y atesorando más el vínculo forjado.
Sé bien quiénes valoran mi amistad, y lo agradezco sinceramente, porque cuesta encontrar gente realmente sincera y confiable, que no lo miren a uno como un sujeto problemático ni quieran sacar provecho de lo poco que pueda hacer por ellos. Esas personas son las que a fin de cuentas, deberían quedarse, si quieren, para acompañarme en este difícil camino.
Nótese que no discrimino diciendo quién merece o no estar conmigo. No es una cuestión de mérito porque también sé que, en su justa medida, quienes estuvieron en mi vida y ya se han ido, me quisieron y fui yo el que no supo mantenerlos cerca. De ahí mi empeño en recuperar algunos de esos afectos.

viernes, 15 de mayo de 2015

Formateo emocional

Esta tarde mamá tenía puesta la radio en la cocina y escuché un tema de Gloria María Milagrosa Fajardo García, más conocida como Gloria Estefan, y recordé que es la cantante favorita de Sr. L. ¿Por qué me vino a la memoria después de cuatro años sin verlo? No lo explicaría como nostalgia porque a estas alturas supongo que cada uno hemos hecho nuestras vidas.
Sin embargo, últimamente me he dado cuenta de que mi mayor colección no consiste en diarios íntimos, cajas, llaveros, armas antiguas o libros sino en afectos perdidos. Obviamente no los mencionaré aquí uno a uno, para evitar exponerlos. Pero resulta frustrante saber que me he equivocado tantas veces abriendo las puertas de mi casa y mi vida a personas que luego me defraudan y no cumplen sus promesas.
Al mismo tiempo, no puedo ser injusto y debo hacer hincapié en que también he conocido personas valiosísimas, chilenas y turcas, que pese al tiempo y la distancia siguen manifestando su cariñosa presencia en mi cotidianeidad… Puede ser que Sr. L tuviese razón al decirme una vez que hay gente con la cual uno comparte el camino sólo por un tiempo, para aprender y luego, las sendas se separan, porque simplemente no estamos hechos para compartir juntos toda la vida.
A pesar de ello, a veces cuesta tanto separarse de alguien a quien hemos querido muchísimo y como siempre me entrego tanto en mis relaciones de todo tipo, vivo con temor a perder esos cariños. Es entonces cuando desearía que el cerebro y el corazón humano fuesen iguales que el disco duro de una computadora y uno pudiese eliminar de la memoria los archivos temporales referentes a sentimientos o malas experiencias emocionales, quedando sólo el aprendizaje.
Hay personas de las que uno quisiera no acordarse más en la vida, no porque todas hayan sido malas aunque en algunos casos así sucediera, sino simplemente porque al recordarlas es inevitable preguntarnos cómo estarán ahora y es una interrogante que tal vez nunca tendrá respuesta. Además, apenas esos lazos se rompen uno quisiera saber cómo habría sido esa historia de haber resultado, pero pasado algún tiempo ya ninguna duda cabe de que si no tuvo un buen desenlace, es porque sencillamente no debía ser.
Entonces quisiéramos poder escuchar una canción sin recordar a esa persona, ese sentimiento, ese afecto ni lo que vivimos con ella. Lo cierto es que en esta vida hacemos muchas promesas de amor y amistad eternos y también nos las hacen; sabemos que muchas quedarán sin cumplirse y con el tiempo tal vez sean olvidadas, pero a pesar de ello escogemos creerlas aunque suframos cuando sean rotas. Es el precio de no querer estar solos.
Una vez dije «A la única persona que todo en este mundo le es indiferente, es a la persona muerta. Los demás, tenemos sangre en las venas». Creo que por eso todo nos afecta en mayor o menor medida y sin importar cuánto tiempo transcurra. Quien lo niegue está mintiendo o simplemente ha tenido suficientes tropiezos para aprender a esconder muy bien sus emociones.

martes, 12 de mayo de 2015

Millonario robo al periodista José Antonio Neme

El periodista José Antonio Neme sufre millonario robo en su departamento este fin de semana, mientras se encuentra en Bolivia haciendo despachos para Ahora Noticias y el matinal Mucho Gusto de Mega.
Los perpetradores entraron este sábado al edificio de Las Condes e ingresaron a su departamento con copia de la llave, sin que ningún vecino, conserje de turno ni el mayordomo vieran absolutamente nada.
Se robaron relojes, cadenas, medallas, corbatas, fotografías y otros bienes del comunicador que tienen tanto valor económico como emocional. Desde luego, pretende seguir todas las acciones legales correspondientes.
¿Pero cómo es posible que en un edificio aparentemente seguro, extraños penetren hasta un departamento en el último piso y hasta sean grabados por las cámaras abrazándose en el elevador para felicitarse por el botín obtenido, sin que nadie pueda hacerse responsable? Dejo planteada la duda.
Neme reveló importantes detalles del suceso esta mañana, en Mucho Gusto, donde se dieron un espacio para analizar el modus operandi de los delincuentes que, a todas luces, estaban muy bien informados. Supieron por ejemplo, en qué parte del armario buscar una caja donde el periodista guardaba los objetos sustraídos y ni siquiera debieron desordenar las demás pertenencias. Así también, reveló que había encarado al mayordomo para saber su versión del hecho y éste, al verse acorralado, admitió haberse retirado de su turno veinte minutos antes del horario correspondiente, tiempo que los delincuentes aprovecharon para ingresar sin ser detenidos por nadie.
Lo que más agradecía era que días antes su madre se había llevado del departamento a su perro, Duque, que ahora se encuentra en perfectas condiciones. Reconoció que los bienes materiales no tienen demasiada importancia, comparados con la vida de su mascota a quien parece querer como un verdadero compañero.
Ayer se encontró con un vecino que le comentó haberse topado con la mujer integrante de la banda. Ésta descaradamente tocó el timbre de otro departamento para verificar si acaso estaba vacío y al verse sorprendida por el dueño, dijo haberse equivocado.
En las imágenes de seguridad se ven los rostros de cada malhechor mientras suben al ascensor cargando la mochila de Neme y probándose un reloj. Esto seguramente ayudará en la investigación considerando además que, algunos relojes robados tienen grabados el nombre del propietario y número de serie. Sin embargo, la reducción no les será difícil si son ladrones profesionales.
Desde esta humilde tribuna y asumiendo que mis lectores son gente honesta, les solicito que si ven en el comercio informal alguno de estos bienes robados, hagan la denuncia correspondiente y no permitan que este delito quede impune como tantos otros.
Siempre he admitido mi admiración por Neme aunque en algunos temas discrepemos, como es natural. En esta ocasión siento empatía hacia él, porque a todos nos ha ocurrido lo mismo alguna vez en mayor o menor grado y ciertamente, resulta muy frustrante ver violentado el espacio personal que uno considera refugio seguro. Da mucha rabia e impotencia sentirse vulnerado y si bien lo material puede reemplazarse, aunque siempre hago el llamado a no tener apegos materiales, es atemorizante saber que un extraño fue capaz de meterse al hogar para llevarse cosas que nadie valorará tanto como uno, en algunos casos.

martes, 14 de abril de 2015

Adiós al Sr. G. H.

Ayer se promulgó la Ley de Acuerdo de Unión Civil, mediante la cual parejas hetero y homosexuales consiguen igualdad de derechos con respecto a algunos asuntos relevantes de la convivencia.
Hoy, después de casi dos meses sin escribirle nada, se me ocurrió bromear con el Sr. G. H. y le escribí en su muro "Ahora te puedes 'casar'. Tienes pololo y Ley". Él respondió bromeando sobre no tener un vestido y obviamente el asunto fue creciendo con los típicos comentarios referidos a que no podía ser blanco hasta que aludiendo a su orientación sexual por demás difundida abiertamente en su perfil, le sugrí que el banquete de bodas podría ser en el 282.
A causa de esto, me puso "Se nota que no me conoces entonces, recuerda que tengo un novio y puede creer que lo que me dices es cierto".
Cabe mencionar que ya antes había dejado de seguirlo porque últimamente me acusaba de causarle conflictos con sus otras amistades, así que mi respuesta inmediata fue: "Todos los comentarios que te he hecho hasta ahora en esta publicación han sido bromas, de ahí las risas o chistes. Quien te conoce bien, lo sabe. Si alguien cualquiera creyera que mis palabras son ciertas, bastaría con decirle que apenas me has visto dos veces en la vida. La última vez que me escribiste, dijiste que esto era (...) y no la vida real. Aplicalo y riete un rato".
No pasó ni una hora y me eliminó enviándome previamente un mensaje privado reclamándome por haber peleado con su novio, que no entendió como bromas mis palabras y aunque reconoció que es su problema, me hizo responsale de su disgusto. Más aun, se dio vueltas diciendo que simplemente debía cortar el problema de raíz (eliminarme) sin previa explicación, pero me escribía porque en general fui buena onda. Sin embargo, esta última situación le trajo coletazos con terceros.
Así fue como me eliminó, pero aproveché de aclararle algunos puntos por última vez.
La primera vez que lo tuve agregado, hace cuatro años, recuerdo que lo eliminé, pero no diré el motivo porque tampoco viene al caso, aunque se lo dije apenas me agregó por segunda vez y di por hecho que todo había quedado suficientemente definido como para no tener una secuela.
No tengo ningún interés en causarle problemas y la muestra está en que dejé pasar harto tiempo desde que me escribió, para decirme que yo entraba en conflicto con sus amigos.
Ciertamente no me corresponde hacerme cargo de los problemas que tenga con su novio ni con ninguna otra persona, básicamente porque no soy nadie significativo, que ejerza influencia en él o pueda entorpecer sus relaciones. Al parecer, eso es algo que nunca ha entendido, ni la vez anterior ni ahora.
Me parece muy lamentable, y por qué no decirlo inmaduro de su parte, que me haga pagar los platos rotos, eliminándome por una pelea que tuvo con su novio, que no supo aclarar, en la cual no tengo ninguna responsabilidad y que seguramente pasará en dos días. Desperdició por segunda vez la amistad conmigo que podría haber crecido con el tiempo.
Es injusto también que me culpe de tener tanto protagonismo en su vida, como para causar peleas con su novio, siendo que apenas nos hemos visto dos veces y es muy improbable que haya una tercera.
Es cierto, he tratado de ser buena onda dándole consejos o haciéndole bromas pero al parecer, siempre acabo causándole conflictos o resulto demasiado serio. No tengo ese toque preciso de alegría y buen gusto para que a sus contactos les parezca bien que me tenga agregado en su perfil. ¿Se entiende lo que trato de decir o necesito ser más específico? Es demasiado desgastante que deba conseguir la aprobación y simpatía de terceras personas que ni siquiera conozco, para que él me tenga en sus contactos. Imagínense si mis dichos debieran ajustarse al gusto de todos los amigos de mis trescientos nueve contactos actuales. ¡Qué locura!
Ni siquiera quise comentar sus publicaciones sobre su relación, para que nadie me acusara de querer boicotearla. Eso es imposible porque no tenía por él un interés que fuera más allá de las redes sociales y sólo tal vez con el tiempo, una amistad, pues ni siquiera nos conocimos lo suficiente.
El último párrafo reza: "Bueno, si tu decisión de borrarme se mantiene, espero que te vaya bien. Pero si al contrario, rectificas y me agregas, no publicaré ni comentaré nada para evitarme malos ratos. Eres tú quien debe hacerse cargo de los conflictos que tengas con tu pareja, no yo". Si alguien me agrega en sus contactos de cualquier red social y no me permite comentar ni escribirle nada o incluso me acusa de causarle conflictos con terceros, no tiene sentido que me agregue y ya son dos veces que he tenido en mis contactos al Sr. G. H. Entiéndase que al decirle "
Pero si al contrario, rectificas y me agregas, no publicaré ni comentaré nada para evitarme malos ratos", no le estoy dando una nueva oportunidad sino al contrario, en el remoto caso de que quisiéramos agregarnos, lo ignoraría completamente y por lo tanto, sería absurdo.
Generalmente tengo mucho cuidado con lo que digo en redes sociales y a veces, prefiero ni siquiera opinar, porque algunas personas son demasiado susceptibles. En este caso, hace tiempo que tenía agregado al Sr. G. H. pero no lo seguía, porque no me permitía comentar sus publicaciones. Nos hemos visto dos veces en cinco años y no debo hacerme responsable de que él no sepa manejar los límites que debería poner a cada una de sus relaciones y espacios..
Si ventilas tus asuntos íntimos en redes sociales, le das derecho implícitamente a terceros para que opinen sobre tu vida privada y te den coletazos. Pero la influencia que tengan o el protagonismo que cobren, depende de ti. Lo que hizo se denomina transferencia de culpa porque me responsabilizó del conflicto que tuvo con su pareja por una simple broma, pero yo no fui el único que comentó la publicación; él también lo hizo y sabe que sólo se trataba de bromas... Si hasta hice un chiste sobre la Caperucita Roja porque quería un vestido para casarse.

Lo correcto en este caso para una persona adulta y madura -lo primero no siempre implica lo segundo-, sería hablar con su novio calmadamente y explicarle que no accederá a la exigencia de eliminarme, porque sólo hice una broma, no tienemos mayor relación y no se trata de nadie importante. Es necesario a veces demarcar los límites para ambos lados en el sentido de que tu pareja no debería determinar a quién agregas en tus redes sociales, porque son relaciones distintas con su propio espacio. Algunas personas cometen el error de sacrificar amistades que podrían durar, por las exigencias de una relación amorosa que tal vez no dure si la pareja se escandaliza por cualquier simple razón. Cualquiera sabe que las parejas van y vienen pero los amigos quedan; al menos así debería ser.
Cualquiera que analice las recriminaciones del Sr. G. H. o su círculo cercano en relación a mí, consideraría seriamente que me ven como competidor peligroso al momento de ganer su afecto o terreno influyente en su vida. Pero nada más lejos de la verdad, porque soy un tipo normal e incluso por debajo del promedio, pues ni siquiera me interesa buscar mayores vínculos y si los encuentro, intento cuidarlos.
A partir de ahora, me hago cargo de lo que digo y no de lo que los demás entiendan, ni de cómo se lo tomen. Sr. G. H. me eliminó de su perfil y yo a él de WhatsApp, porque ahora tengo demasiadas cosas en mi vida y en la cabeza, pero no me queda tiempo para aproblemarme por sus peleas de pareja o los coletazos que le den sus amigos; debería entender que en esta vida, no cualquiera puede ser considerado amigo y que el verdadero amor no es un espíritu simple..., pero ahora tendrá que darse cuenta sin mi ayuda, así como tampoco la necesita para boicotear sus amistades.

Tuvo que eliminarme porque a su pareja no le gustó una broma que hice ni aprobó nuestra amistad. Espero que le vaya bien en su relación. Los turcos tienen un refrán que reza "Bekarlik sultanlıktır" ("El celibato es sultanato" o bien "Ser soltero es ser sultán") y se refiere a que cuando te casas o tienes pareja pierdes tu autonomía, tu individualidad, tu espacio.

NOTA: Sr. G. H. y su novio finalmente fueron bloqueados en mi perfil.

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Yahya. Carlos Flores A.
Escritor chileno.