«Quien no conoce Estambul, no conoce el amor».

Yahya Kemal Beyatlı.

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Carlos Flores Arias – Yahya.

Escritor chileno.

lunes, 14 de julio de 2014

Adquisición de bienes inmuebles es el nuevo negocio redondo


¿Quién no ha escuchado hablar de la Tía Rica? La Dirección General de Crédito Prendario ha sido desde 1920 una de las más conocidas fuentes de recurso crediticio para miles sino millones de chilenos que empeñan sus bienes. Aquí se pueden hallar todo tipo de artículos siendo tal vez los más reconocidos aquellas joyas de oro que han pasado por las familias de generación en generación hasta que, por algún apuro económico, tiene muchas veces como destino final las oficinas o bóvedas del DICREP.
El gran negocio de empeñar consiste en recibir la prenda otorgando un crédito basado en el avalúo de la especie y luego, si el dueño original no regresa esta cantidad en un tiempo determinado, almacenarla hasta presentarse la oportunidad de obtener ganancias de algún interesado a través de mecanismos como el remate.
Las condiciones especifican que el crédito otorgado no puede exceder el 60% del avalúo de la prenda, con un máximo de $ 200.000 en el caso de las joyas y $ 70.000 en otros casos, sin considerar el valor comercial que tenga la especie. Además, al empeñar varias especies, se puede pedir un crédito por hasta $ 2.400.000. Esto implica que de todas maneras, aunque el sistema lo pueda sacar de algún apuro económico, ya en ningún caso sea rentable invertir en oro por ejemplo, considerando también la inestabilidad cambiaria de los últimos años en el mercado bursátil debido a crisis internacionales.
Sin embargo, actualmente los bienes más valiosos no son aquellas joyas que tanto atesoraba nuestra abuelita, herencia de su madre que a su vez, también la recibió del mismo modo. Hoy en día los bienes inmuebles se han convertido en la nueva forma de invertir el capital y hacerlo crecer de manera constante. Esto es posible gracias al flujo de efectivo de bienes raíces.
¿En qué consiste este negocio? El flujo de efectivo comienza cuando encontramos a los dueños de bienes raíces interesados en vender con un descuento y después, venderlos con cierta ganancia para los inversionistas. Si existe un corredor de propiedades involucrado, éste recibe una comisión cuando el negocio se cierra. Al mismo tiempo, los valores se establecen con un descuento prefijado dependiendo de factores como la antigüedad del bien raíz, la garantía de respaldo y la solvencia del prestatario. En palabras más simples, los bienes más antiguos tienen menor valor y a su vez, mayor tasa de descuento.
Para tener buenos resultado en esta área, es necesario investigar el flujo de negocio de bienes raíces por varias fuentes como lo son los seminarios orientados a corredores, libros y material didáctico entregado en línea.
A continuación, debe decidir si pretende ejercer como corredor o inversionista, pues el primero requiere en algunos casos y según las leyes estatales, obtener licencia comercial o de agente de bolsa. En cambio, un inversor no requiere licencia de ningún tipo si se propone hacer una inversión personal.
Para ser agente de bienes raíces se recomienda tener asesoría legal y fiscal al mismo tiempo que, en caso de pretender emprendimiento mayor, formar una sociedad de responsabilidad limitada o una corporación que facilite el flujo de efectivo de su empresa. De este modo, podrá proteger los activos y con fines fiscales sin transgredir las leyes. Asegúrese de que su abogado redacte documentos de responsabilidad legal para mantener en orden el funcionamiento de su empresa.
Debe buscar un asesor que le enseñe las técnicas de negociación y así, su empresa será rentable. Hallarlo es relativamente fácil consultando a su abogado o asesor fiscal o si lo prefiere, uniéndose a un club de inversiones donde los propios miembros podrán recomendarle a alguien. Luego, es vital hacer un plan de negocios y seguirlo al pie de la letra. Recuerde que este negocio es muy competitivo y por ello, también se aconseja mantener contacto con varios asesores; la manera más práctica de hacerlo es tener su propia página web que puede dar espacio a su club virtual de inversiones al mismo tiempo que conectarse con otros foros relacionados.
Otro punto negativo a considerar es que el nivel de competitividad aumenta cuando algunos inversionistas compran directamente a tenedores de valores que venden en precios reducidos. Para lidiar con esto, es importante estructurar planes publicitarios de su empresa.
La publicidad del negocio debe hacerse en diversos medios de comunicación locales e internet para captar propietarios, asegurándose de que ellos comprendan que usted maneja flujo de efectivo. Esto le permitirá armar una lista de vendedores e inversores con quienes pueda mantener contacto. Una vez hecho esto, investigue los valores de las propiedades del área residencial que desee abordar y mantenga al menos cien en dichas listas para que siempre disponga de alguien en espera.
Para realizar un negocio rentable, tenga en cuenta que durante los últimos años se ha registrado una fuerte alza en el precio de las propiedades, destacándose en ello las casas nuevas. Así lo revela un estudio realizado en enero de este año por Portal Inmobiliario y Collect GfK, dado a conocer en la Segunda Mesa Redonda Inmotrack.
El estudio analiza la evolución de precios de bienes inmuebles entre enero de 2001 y marzo de 2012, detectando significativas variaciones durante los últimos tres años. Se detalla que el valor de las casas durante 2011 fue en promedio UF 3.400 mientras que de UF 2.700 y UF 3.000 en 2009 y 2010 respectivamente.
El aumento en los valores de los bienes raíces se explica multifactorialmente. Entre esas razones se destacan el interés en esta área a propósito de las crisis económicas globales y el mejoramiento en la calidad de las construcciones. Al mismo tiempo, esto se debe a exigencias normativas distintas producto de los requerimientos del mercado.
Los costos han ido al alza debido al encarecimiento del precio de los suelos, una política más expansiva del Banco Central y un desarrollo sostenido de la economía. Este aumento sin embargo, debe ajustarse a los fundamentos de la economía y sería paralelo al crecimiento de diversas variables en el país, por lo cual las alarmas ante una eventual burbuja inmobiliaria son improcedentes.
En efecto, los expertos explican que no se han apreciado fenómenos especulativos en el mercado y por otro lado, las viviendas se están vendiendo al usuario final.

Fuente: Dicrep.cl, Portal Inmobiliario, Terra.cl y ehowenespanol.com.

lunes, 7 de julio de 2014

Alternativas inmobiliarias para la Clase Media Emergente

Hace aproximadamente una década era común pensar en Las Condes, Vitacura o Providencia cuando se hablaba de barrios exclusivos en Santiago a los cuales sólo podía acceder la Clase Alta o A, B, C 1. Posteriormente surgió Chicureo como alternativa para dicho estrato social si quería alejarse del ajetreo citadino que ya había invadido más allá de La Dehesa.
Más o menos por la misma época, quienes se hartaban de la urbanización explosiva, pero tampoco pretendían mudarse a esos barrios ya sea por considerarlos económicamente inaccesibles o por las largas distancias que debían recorrer desde y hacia sus trabajos, eligieron emprender rumbo a provincias y establecerse en Viña del Mar o Rancagua, por ejemplo.
Dicho lo anterior, tenga en cuenta que los nuevos proyectos inmobiliarios contemplan la paulatina urbanización de sectores circundantes de la Región Metropolitana y Santiago específicamente. Si bien la industria continúa renovando el espacio urbano ya conocido, ahora también ofrece alternativas en zonas aparentemente aisladas pero bastante cómodas y seguras, contribuyendo así a la descentralización.
Sin embargo, hoy en día las opciones son mucho más variadas y al alcance del sector social denominado Clase Media Emergente. Es necesario, para saber a qué grupo pertenece, entender la diferencia entre ambos.

Cómo postular al subsidio.
El Decreto Supremo N° 1 de 2011 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo establece entrega de subsidios habitacionales para la construcción o compra de una vivienda económica nueva o usada considerando dentro de las posibilidades los sectores urbanos o rurales. Empero, estos subsidios están dirigidos a postulantes con capacidad de ahorro y posibilidad de complementar el valor de la vivienda a través de un crédito hipotecario o recursos propios.
Este programa contempla el subsidio de Título I para Grupos Emergentes, que se considera aplicable para la compra o construcción de una vivienda de hasta UF 1.200. Sin embargo, para postular a éste, el ingreso mensual neto del núcleo familiar no debe superar las UF 40.
Así mismo, también integra el subsidio de Título II para la Clase Media, que se considera aplicable para la compra o construcción de una vivienda de hasta UF 2.000. En este caso, el ingreso mensual neto del núcleo familiar no debe superar las UF 60.
El monto entregado por este programa de subsidio para Grupos Emergentes de Título I se establece según la ubicación de la vivienda considerando todas las regiones, provincias y comunas excepto regiones de Chiloé, Aysén, General Carlos Ibáñez del Campo, Magallanes y Antártica Chilena; provincia de Palena y comunas de Isla de Pascua y Juan Fernández. Sin embargo, para cualquier opción el postulante debe contar con un mínimo de UF 30 ahorradas.
En el caso de la Clase Media o Título II se establece según la misma delimitación territorial. No obstante, el postulante requiere ahorro mínimo de UF 50.
Entre los requisitos que debe cumplir el postulante a este subsidio, se considera siempre la mayoría de edad y que además, cuente con el ahorro mínimo dependiendo al título que se pretende, depositado en una cuenta de ahorro para la vivienda actualizada al último día hábil del mes anterior a la postulación, que debe estar a nombre del postulante o en su defecto, del cónyuge.
Es importante señalar que para mantener vigente la postulación, durante el proceso de selección la cuenta de ahorros no debe tener giros ya que esto causaría la anulación del proceso, exclusión del postulante de la nómina o la caducidad del certificado de subsidio. Cabe mencionar que el ahorro mínimo requerido permite postular, pero el adicional otorga puntaje para la selección.
Adicional a esto, es vital contar con el puntaje requerido en la Ficha de Protección Social o FPS que para Grupos Emergentes de Título I es máximo 13.484 puntos mientras que para Clase Media de Título II dicho documento no es obligatorio, pero otorga puntaje si cuenta con menos de 13.484 puntos. Los postulantes al Título II que no cuenten con Ficha de Protección Social o que no quieran acreditarla, deben presentar la Declaración Jurada Simple – Cargas Familiares (D-5).
Aunque parezca obvio decirlo, no podemos omitir que tanto el postulante como su cónyuge o cualquier otro pariente acreditado en la postulación no deben ser propietarios de alguna vivienda o sitio y en este último caso, sólo le estará permitido construir en dicho espacio. Así también, quienes figuren como propietarios de más de un sitio no podrán postular a menos que estos terrenos no sean aptos para construir una vivienda habiéndolo acreditado ante SERVIU.
Así mismo, el postulante quedará excluido del proceso si es beneficiario de un subsidio o posee un certificado vigente. Del mismo modo, no puede postular simultáneamente a otro programa habitacional o si es declarado familiar de un postulante beneficiado.
Para postular es necesario acudir a las oficinas del SERVIU, delegaciones, municipalidades u organismos públicos acreditados por éste en las fechas señaladas por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
El interesado puede postular directamente en forma individual o si existe algún impedimento, le es permitido delegar esta tarea en su cónyuge, padres, hermanos o hijos a través de un mandato notarial. El trámite de postulación es totalmente gratuito y debe presentarse la Cédula Nacional de Identidad vigente en formato original y fotocopia siendo el postulante un chileno. Sin embargo, si es extranjero, debe presentar su Cédula de Identidad para Extranjeros en formato original y fotocopia además del Certificado de Permanencia Definitiva en los mismos formatos, contando con una antigüedad mínima de cinco años en territorio nacional.
Recuerde también acreditar el ahorro y a los miembros adultos del grupo familiar presentando la fotocopia de Libreta de Ahorro Bancaria para la vivienda y de las Cédulas de Identidad de cada integrante, incluyendo las originales, respectivamente junto con suscribir la Declaración de Núcleo Familiar o D-1 que señala la prohibición de postular por tres años, excepción hecha del cónyuge.
Además, debe presentar un certificado pre aprobación de crédito o de pre calificación como sujeto de crédito hipotecario, que es otorgado por alguna entidad crediticia o en su defecto, Servicios de Bienestar que brindan créditos con fines habitacionales. Sólo se hará una excepción a esto cuando el postulante cuente con un ahorro total mínimo de UF 200 para postular al Título I y de UF 400 para el Título II, que deberán estar depositadas en la cuenta de ahorro al último día hábil del mes anterior a la fecha de postulación.

Evolución de las Clases Medias.
Es importante considerar todo esto, dado que la Clase Media Emergente ha cobrado estabilidad y mayor poder adquisitivo durante los últimos años, como lo demuestra un Análisis Transversal de Economías Emergentes hecho por BBVA Research en Madrid durante enero de 2013, donde se revela por ejemplo, que existe una notoria recuperación luego de la crisis vivida entre los años 80 y 90. Así pues, en 2010 las Clases Medias en América Latina tuvieron un aumento del 70% en su proporción, lo cual podría continuar concentrándose en el segmento Medio-Alto. Un ejemplo de esto es Perú, quien acusa la mejor evolución de la región mientras que en Europa, el porcentaje de personas que pasará de la Clase Media-Media a la Media Alta aumentará en 41 puntos en Rusia y en 27 puntos en Turquía en el período 2000-2020.
De acuerdo con este estudio, Argentina y Chile hicieron un progreso notable en la década pasada. De acuerdo con las previsiones, las ganancias se extenderán ahora a la Clase Media-Alta y a la Clase Alta. Según la proyección realizada, se espera que al ser los países más poblados de la región, Brasil llegue a tener 40 millones de personas pertenecientes a la Clase Media-Media mientras que México tendrá 30 millones sobre un total de 100 para 2020, impulsando este segmento social en toda América Latina.

Fuentes: MINVU.cl y bbvaresearch.com

miércoles, 2 de julio de 2014

Una discriminación socialmente aceptada

Mis estimados lectores, escribo este artículo a conciencia, después de haber visto anoche el programa Más Vale Tarde donde Álvaro Escobar entrevistó a José Antonio Neme, de quien he escrito aquí antes.
Mientras más analizo sus palabras, más me convenzo de haber acertado sino en todo, al menos en algunos puntos al defender la dignidad no sólo de ese periodista sino también de cada persona que en este país se ve expuesta, caricaturizada y humillada por su orientación sexual sin considerar su condición humana antes que todo.
Estoy enfurecido, pues al nacer todos llegamos a este mundo desnudos y sin embargo, tenemos la mil veces maldita tendencia a etiquetar al prójimo por su orientación sexual, creencia religiosa, ideología política, condición económica, estado civil, género, raza, nacionalidad, limitaciones o enfermedades. Hay un sinnúmero de tópicos por los cuales agrupamos a la gente en primera, segunda o tercera clase social pero nunca hemos aprendido a respetar al otro como un igual, sin diferencias.
Estoy hablando del niño que sufre porque sus compañeros de colegio se burlan de alguna característica específica suya, del hombre al cual ninguna empresa le da un trabajo bien remunerado porque no tiene apellido compuesto y del soldado que va a la guerra porque el bando contrario tiene otra manera de abordar la vida.
Sí señoras y señores. Esto de discriminar puede incluso desatar conflictos bélicos y ha ocurrido durante toda nuestra historia, como en la legendaria Troya. Pero puede comenzar con algo tan simple como un comentario malicioso y homofóbico en las redes sociales que tanto utilizamos.
Neme anoche dio una cátedra sobre integración social. Algunos podrían opinar que es un discurso prefabricado para ganar más adeptos porque el tipo es vanidoso. Otros dirán que sus palabras son sinceras porque a través de la pantalla se ve que es una buena persona. Lejos de cualquier juicio moral y porque a estas alturas de mi vida, he aprendido a ser reservado con los elogios, me limitaré a exponer lo que según mi particular criterio es realmente relevante.
En la entrevista, el periodista recién llegado a Mega se emocionó con las palabras de sus padres, habló sobre sus temores más íntimos, de sus afectos, contó algunas experiencias de niñez, narró algunas anécdotas del trabajo anterior, defendió la causa gay como propia en cuanto al tema de adopción y hasta dijo que actualmente vivía con su pareja.
Sin embargo, hoy en Twitter junto con algunas felicitaciones y palabras de aliento, pude leer comentarios referidos a su homosexualidad. Algunos discriminándolo abierta y groseramente, otros criticando que esto dé para ser un tema país; algunos dándolo por hecho como si fuese evidente a través de la pantalla y los menos entre quienes orgullosamente me cuento, comentando sus dichos o atacando a quienes por un motivo tan básico como la orientación sexual, vomiten su veneno.
No quiero ser su defensor porque no tengo ningún interés particular en abogar por nadie y además, parecería que con ello podría lograr algún beneficio; nada más alejado de la realidad. Siendo sincero, hubo algunas partes de la entrevista que ni siquiera me gustaron porque sus opiniones discrepan de las mías completamente, pero no daré detalles porque entraría en el mismo juego que muchos al juzgar sus palabras. Sin embargo, escribo esto porque incluso reconociendo el derecho de cada persona a pensar distinto de otra, me molesta profundamente que la gente se escude en redes sociales para esparcir comentarios insidiosos, sin importar lo que puedan provocar.
También es cierto que la orientación sexual de una persona idealmente debe ser privada y como dice mi madre: si ningún heterosexual anda por ahí admitiendo que le gusta el sexo opuesto, tampoco tiene mucho sentido que cada homosexual salga del armario, como si con ello lograse algo. Si bien la comunidad GLBTI quiere defender sus derechos civiles y sociales, en ello debería reparar el Estado sin necesidad de exponer a nadie.
No podemos negar que a algunas personas les gusta exponerse y no estoy mencionando a nadie en particular. Pero del mismo modo, es innegable que sin importar lo mucho que se hable del tema, los derechos del sector social aludido son y seguirán siendo barridos bajo la alfombra mientras nadie quiera respetar a cada individuo como ser humano, más allá de las etiquetas.
Empero, siendo importante que se hable del tema, no da lo mismo la manera en cómo se hable y si seguimos teniendo espacios para que gente homofóbica se exprese, también deberemos aguantar que discriminen a gente enferma, con capacidades diferentes, de otras razas y condiciones económicas. Según lo veo yo, la Ley Zamudio no basta para garantizar la integración respetuosa de cada ciudadano, mientras exista el virus de intolerancia que desgraciadamente los chilenos tenemos genéticamente aunque sólo algunos lo desarrollen.
En lo personal, son muchas las razones que me hacen ser un discriminado más en este país, donde si no logras un ideal inalcanzable, debes quedarte al margen. Es por esto que comprendo tan bien a alguien discriminado por una o varias causas. Pero me parece absolutamente imbécil suponer siquiera que para empatizar con un afectado, debamos vivir en carne propia la situación, pues no siempre se puede y a veces sólo debemos aceptar al individuo sin ser necesario sufrir los mismos dolores.
Este artículo está dirigido no sólo a quienes sufrimos discriminación desde distintos ángulos sino también a los descriteriados que hacen gala de su lenguaje soez, indiferencia ante la injusticia y notoria inhumanidad, porque abusar del más débil o mirar hacia un lado cuando otro lo hace, demuestra falta de humanidad.
Antes me sorprendía por la crueldad de algunos que con un cinismo manifiesto y sabiéndose tan imperfectos como cualquiera, discriminaban a otros por alguna razón estúpida como tener apellido mapuche… ¿Acaso olvidaron que nuestra genética es mestiza? No sólo debemos avergonzarnos porque en otros países seamos vistos con pésimos ojos sino que además, entre nosotros mismos hay quienes se rigen por tópicos.
No mentiré. Todos lo hacemos a veces, cuando conocemos a alguien que nos desagrada e inmediatamente lo relacionamos con algún grupo por determinada característica, generalizando… Como decir que todos los gays son promiscuos, porque conozcamos a algunos que viven por el sexo, vagando de sauna en sauna y esperando ansiosamente el viernes para ir a alguna discoteca de ambiente…, de cacería, según ellos.
Son los mismos frívolos que al ver a José Antonio Neme, piensan en su cuerpo y dejan de lado todo el estructurado discurso que tiene sobre los derechos de la comunidad GLBTI. Insisto: pudiera estar en desacuerdo con él sobre algunos puntos, pero para un homosexual que se considere activista, las palabras del periodista deberían hacerle sentido y con ello, le restaría importancia a la faceta sexual del sujeto. Lamentablemente las voces superficiales que lo erotizan a ultranza hablan más fuerte que quienes defienden sus ideales.
No me chupo el dedo. Pudiere ser que a Neme también le guste atraer la atención de mucha gente, porque el ego es una de las principales debilidades humanas. Sin embargo, rescato las palabras de la entrevista, donde Álvaro Escobar lo sensibiliza haciéndole hablar sobre su infancia, familia y los afectos.
Es aquí donde Neme se refiere a las pérdidas y el dolor emocional que produce terminar una relación. De eso sabemos todos, sin importar la orientación sexual. Es como digo yo y aunque a muchos les moleste, lo repetiré porque éste no es un artículo religioso: todas las personas, por nuestra condición humana, tenemos derecho a amar y enamorarnos aunque no concretemos dichas relaciones, aunque muchos crean que nuestros sentimientos son equivocados o ilícitos.
Negarle a una persona el derecho de amar y tener sentimientos, es desconocer su humanidad y a partir de eso, no cuesta nada creer que algunos son superiores a otros. Es entonces cuando se origina la discriminación, que puede acabar en odio de quienes pretenden la uniformidad universal, cerrándose a la posibilidad del desarrollo individual íntegro.
Usualmente cuando hablo de emocionalidad en este blog, no me refiero al instinto básico sexual sino a las necesidades afectivas humanas, que van más allá de la expresión corporal. A menudo se relaciona sexo con amor, como si lo uno no pudiera existir sin lo otro pero hay quienes pueden tener sexo sin amar. La frialdad afectiva hace que tarde o temprano subestimemos como especie los sentimientos y corremos el riesgo de que nada nos conmueva.
Por ello es que podemos ver en los noticiarios las mayores atrocidades sin inmutarnos, permaneciendo indiferentes ante el sufrimiento de aquellos que sufren discriminación a una escala mucho mayor. Muchos ven estas injusticias y apenas les sale un comentario negativo de la boca para afuera, porque en realidad no se sienten afectados. Lo cierto es que la discriminación nos perjudica a todos como sociedad y civilización, incluso a quienes la ejercen, pues perdemos humanidad cada vez que menospreciamos a otro.
Los comentarios emitidos en Twitter criticando a José Antonio Neme por ser homosexual, demuestran una vez más que como sociedad somos mediocres y lamentablemente no estamos listos para mantener un respetuoso debate, con altura de miras, que nos permita ser empáticos.
¿Pero qué significa empatizar? Es más que ponerse en los zapatos del prójimo, pues significa reconocerlo como un igual, por encima de las limitaciones, diferencias obvias o estereotipos.
Es lo que falta en esta sociedad tan egoísta y superficial, donde si te diferencias de lo que es aceptable o políticamente correcto, eres un paria. A mí me pasa, por ejemplo, tan sólo por usar silla de ruedas. En este país las personas con capacidades diferentes –un cínico eufemismo para referirse a quienes antes éramos llamados simplemente inválidos o discapacitados- debemos luchar el doble que alguien promedio para ser aceptados y demostrar que podemos ser un aporte.
 En ocasiones no importa cuánta experiencia tengamos o lo mucho que hayamos estudiado. La sociedad nos trata como gente que debe ser mantenida porque sobra. Me refiero a esto en duros términos porque ningún empresario es sutil al momento de rechazarnos y si hay alguno dispuesto a contratarnos con condiciones laborales dignas, se convierte inmediatamente en un ejemplo a seguir cuando realmente, debería ser algo normal en una sociedad sana y desprejuiciada. ¿Pero lo somos?
Todos tenemos las mismas necesidades: comer, vestirnos, movilizarnos… Los mal llamados discapacitados también tenemos derecho a demostrar que podemos subsistir con nuestras propias capacidades.
Cuando pienso en estos desagradables asuntos, me irrita sobremanera saber que todavía es necesario discutirlos públicamente, porque de lo contrario se barren bajo la alfombra como si no existieran.
Aquí ser distinto es sinónimo de no servir y se nos rechaza o nos restan valor porque ajustarse al patrón es la única credencial que esta sociedad –no menos enferma– acepta para incluirnos.
Esta sociedad no te discrimina por ser diferente sino por no ser igual. Seas homosexual, minusválido, mapuche, de otra raza, extranjero, pobre, gordo, delgado, alto, bajo, enfermo, soltero, de alguna creencia religiosa, ideología política o con cualquier otra peculiaridad, te significará soportar el constante escrutinio público y privado de quienes creen ajustarse a la normalidad admitida.
No sea que llegue el día en que seamos tantos quienes nos reconozcamos por ser marcados, como para considerar el ser normal un motivo de ser señalado. Reconozcámonos ahora como iguales y respetémonos sin importar las similitudes o diferencias sino sencillamente porque existimos y compartimos un mismo espacio.

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Yahya. Carlos Flores A.
Escritor chileno.