Durante estas noches he soñado mucho con mi abuelita. Siempre son sueños donde nos demostramos cariño, pero a veces me duelen.

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«Quien no conoce Estambul, no conoce el amor».
Yahya Kemal Beyatlı.
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Carlos Flores Arias – Yahya.
Escritor chileno.
¿Por qué estamos aquí? Quienes creemos en la reencarnación suponemos que el karma nos entrega todas las armas, de manera que conozcamos cada opción de vida y el libre albedrío nos sirve para escoger qué camino tomar. Hay ramas de esta creencia muchísimo más fundamentalistas, pues descartan de plano el libre albedrío y el destino viene a ser como un inmenso libro en el cual se registran anticipada e inalterablemente los caminos de cada persona. Ello sin duda se contrapone con la Ley de Causa y Efecto que está directamente relacionada con el karma y la reencarnación, pues cada situación vivida sea buena o mala, es producto de nuestras decisiones y acciones en una vida anterior e incluso, en la presente y además, nos valemos de la experiencia para evolucionar espiritualmente hasta un estado de espiritualidad pura y perfecta.
Hay ramas de la Nueva Era que incluso postulan como parte de la reencarnación lo siguiente: Al morir y estar en el otro plano, somos nosotros mismos quienes con la ayuda de maestros ascendidos planificamos nuestra próxima vida, escogiendo cada experiencia y característica, buenas y malas porque de todo aprendemos.
Los creyentes en la Ley del Eterno Retorno que son extremadamente severos, aseguran la inexistencia del karma, la reencarnación, Ley de Causa y Efecto, libre albedrío, las pruebas divinas, vida después de la muerte, paraíso terrenal e incluso que tengamos una misión individual o grupal en la vida. Es una cosmovisión bastante fatalista y al mismo tiempo práctica, pues da por hecho que estamos condenados a llevar la misma vida inalterable un número indefinido de veces para alimentar a una fuerza cósmica que ellos no llaman Dios, porque este concepto está según dicen a años luz del entendimiento humano.
En consecuencia, si cada persona vive los mismos acontecimientos una y otra vez para alimentar a esta energía cósmica, no existe tiempo o espacio y poco importa dónde estoy o qué edad tengo porque mientras existo, también lo hace Agamenón Átrida batallando en Troya, Ana Frank escondiéndose de los nazis, Barba Negra pirateando en los mares del Caribe, María Antonieta abusando del pueblo francés e incluso podría desarrollarse ahora mismo un suceso futuro que desconozco porque aún no está registrado en los libros de historia.
La Ley del Eterno Retorno es tan radical, que incluso nos quita la esperanza de tener un alma inmortal, pues cuando la energía cósmica ya no nos considera útiles, dejamos de nacer para formar parte de Dios en lo que perdemos nuestra identidad e individualidad al ser absorbidos por el divino Ser.
Ciertos seguidores de esta cosmovisión, aseguran que todos los dioses existen y no sólo el Todopoderoso, pero en nuestra humilde condición humana somos tan insignificantes, que ningún dios nos alcanza a escuchar por muy santos, devotos o fieles que podamos ser y por mucho que oremos o los necesitemos. Vale decir que si tenemos un problema y hacemos plegarias para solucionarlo, será meramente fortuito el remedio y no porque Dios nos haya escuchado.
¿Dónde estamos? Los antiguos griegos tenían una cosmovisión bastante particular, en la cual los hombres estábamos en un núcleo central y alrededor se desenvolvían otras diversas realidades externas a modo de órbitas, como si fuésemos el sol y los planetas el resto de las realidades. En ese caso, la órbita más lejana era donde residían los dioses.
Esto se deriva de una idea concebida tanto por egipcios como por mesopotámicos y en la cual absolutamente nada existe fuera de la mente de Dios. Ello explicaría por qué algunos teólogos creen que los ángeles no son conscientes de su propia existencia sino únicamente de la presencia del humano protegido y esto, aunque suene increíblemente descabellado, también se aplicaría al propio Dios, significando que sólo sabe de nuestra existencia.
Sería la respuesta al por qué los ángeles sólo tienen poder de manifestarse para cumplir una misión y significaría que los sentimientos experimentados por los primeros ángeles renegados no resultaron de un hechizo hecho por ellos mismos sino de la Voluntad Divina.
Esta teoría también explicaría que Dios sea omnipotente, omnisciente y omnipresente. Veámoslo como un novelista que tiene muchas ideas y personajes en la cabeza… Como escritor, puedo escribir a capricho haciendo que mis personajes sean felices o tristes dependiendo de las situaciones que los haga experimentar y obviamente, debería notarse una evolución de cada uno en el transcurso de la historia.
Las tres cualidades divinas anteriormente mencionadas explicarían que Dios sepa ver el futuro, pues los dioses no viven en el Olimpo, Asgard o el Cielo sino donde no hay tiempo o espacio definido y todo ocurre de una sola vez. Si es así, Dios supo desde el principio que Adán y Eva comerían el fruto prohibido y así se desencadenaría la intrincada trama de su novela divina en la cual somos simples personajes sin importar la existencia del karma, destino, reencarnación, libre albedrío, causa y efecto, eterno retorno, vida después de la muerte o incluso si realmente hay muerte. Simplemente estamos sujetos a lo que este gran novelista quiera contar de nosotros y así como hoy soy escritor mañana podría ser guerrero, reina amazona, sacerdote, concubina, pirata, la mujer más bella del mundo o un granjero.
Si no me equivocara, cabría preguntarse si realmente merece la pena intentar responder por la razón o la fe las mayores interrogantes de la humanidad o simplemente, debemos conformarnos con vivir sin hacer nada, tal como creen los taoístas que podría revelársenos el gran misterio de las cosas.
He tenido dos episodios hipoglucémicos y uno hiperglucémico antes de almorzar; habría sido perfecto comer torta, pero en fin. Esta mañana al tomar desayuno, tuve el primer bajón de 44 mg/dL., producto de cuyo rebote excedí el nivel de 300 mg/dL. al almuerzo y como me inyecté 6 ½ unidades de Novorapid, poco antes de publicar esto tuve 51 mg/dL.
Por suerte, a principio del mes tuve control médico con mi diabetóloga, Iva Camacho, quien vio mis mediciones de glucemia y recomendó disminuir la dosis matutina de Lantus en dos unidades, de 24 a 22, lo cual ha resultado. Lo bueno de tratarme con una doctora tan buena, dedicada y profesional es que puedes confiar plenamente en ella, pues sabes cuan sincero es su interés y no te recomendará algo inapropiado, porque no te trata como ganado, sino como persona.
Ayer nos visitaron tía Marta, Martita, Juan Andrés y por supuesto María Ignacia, quien ha crecido bastante… Mi tía parece estar bien, aunque según cuenta, se aburre estando sola en su departamento y por ello, le propuse visitarnos cada vez que sienta eso, sin esperar un fin de semana o fecha específica.
Juan Andrés vio casi toda mi colección de armas, exceptuando una estrella ninja de cuatro puntas, mi ballesta y la navaja. De todos modos, pareció estar agradado. Durante estos días no he recibido mensajes de Nikos Tsaikos, pero sí de Darin Hawk, quien me responde diariamente. Me cuenta sobre su hermana, el novio que tiene desde hace tres años, la ciudad donde vive, cómo pasa el verano y por supuesto, su trabajo como modelo y actor de COLT.
Como si eso fuera poco, anoche acepté mi perfil de hi5 al recibir un mensaje de Tatiana Cooper, una simpática chica norteamericana.