«Quien no conoce Estambul, no conoce el amor».

Yahya Kemal Beyatlı.

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Carlos Flores Arias – Yahya.

Escritor chileno.

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sábado, 25 de agosto de 2012

Fallece Neil Armstron

(Reuters) - El ex astronauta estadounidense Neil Armstrong, que dio un salto gigante para la humanidad cuando se convirtió en el primer hombre en pisar la Luna, falleció a los 82 años, dijo su familia el sábado.
La familia dijo en un comunicado publicado en internet que Armstrong murió tras complicaciones de cirugía de bypass en el corazón a la que fue sometido este mes sólo dos días después de su cumpleaños el 5 de agosto.
Como comandante de la misión Apolo 11, Armstrong se convirtió en el primer humano en pisar la superficie de la Luna el 20 de julio de 1969.
Cuando caminaba sobre la Luna, Armstrong emitió su famosa frase: "Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad".
Esas palabras siguen siendo unas de las citas más conocidas en la lengua inglesa.
La caminata lunar de los astronautas del Apolo 11 dio a los estadounidenses un sentido de logro en la carrera espacial frente a su enemigo de la Guerra Fría en ese momento, la Unión Soviética, y en momentos en que Washington estaba librando una sangrienta guerra contra los comunistas en Vietnam.
Neil Alden Armstrong tenía 38 años cuando pisó la Luna y pese a cumplir un antiguo objetivo de la humanidad y alcanzar lo más alto en materia de realizaciones, no gozó de su logro. Incluso parecía frustrado por la fama que le trajo.
"Supongo que a todos nos gusta ser reconocidos no por una pieza de fuegos artificiales, sino por nuestro trabajo diario", comentó Armstrong en una entrevista en el programa "60 Minutos" de la cadena CBS en el 2005.
Una vez le preguntaron cómo se sentía saber que sus huellas probablemente permanecerían en la superficie de la Luna por miles de años. "Espero que alguien vaya allá arriba uno de estos días y las limpie", contestó.
HOMBRE PRIVADO
James Hansen, autor de "First Man: The Life of Neil A. Armstrong" ("Primer Hombre: La Vida de Neil A. Armstrong") dijo a CBS: "Toda la atención que (...) puso el público en bajar esa escalera en la superficie misma, Neil nunca pudo entender por qué se enfocaron tanto en eso".
La misión Apolo 11 fue el último vuelo espacial de Armstrong. Al año siguiente Armstrong obtuvo el puesto de vice administrador asociado para aeronáutica de la oficina de investigación y tecnología avanzada de la NASA.
La vida de Armstrong después de la NASA fue muy privada. No tuvo un rol importante en las ceremonias conmemorativas del vigésimo quinto aniversario del alunizaje. "Es un recluso entre reclusos", dijo Dave Garrett, un ex portavoz de la NASA.
Hansen afirmó que las historias de Armstrong soñando con la exploración espacial cuando era un niño eran falsas, aunque desde hacía mucho tiempo estaba dedicado a volar. "Su vida era sobre volar. Su vida era sobre pilotear", sostuvo Hansen.
Nacido el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio, Armstrong fue el primero de los tres hijos de Stephen y Viola Armstrong. Se casó con su novia de la Universidad, Janet Shearon, en 1956, pero se divorciaron en 1994, cuando se casó con Carol Knight.
Armstrong voló por primera vez en un avión cuando tenía 6 años. Mientras crecía en Ohio se dedicó al aeromodelismo y al comenzar su adolescencia ya tenía una significativa biblioteca de aviación. Con dinero que ganó realizando algunos trabajos, tomó lecciones de vuelo y obtuvo su permiso de piloto antes de obtener su permiso para conducir.
Durante la enseñanza media se destacó en ciencias y matemáticas y ganó una beca de la Marina estadounidense para asistir a la Universidad de Purdue en Indiana, donde entró en 1947. Dejó la Universidad dos años más tarde para convertirse en piloto de la Marina, volando en misiones de combate en la Guerra de Corea y ganando tres medallas.
Edwin "Buzz" Aldrin, quien con Armstrong y Michael Collins formaba parte de la tripulación del Apolo 11, dijo a la radio de la BBC que recordará a Armstrong como "un comandante muy capaz y líder de un logro que será reconocido hasta que el hombre ponga un pie sobre el planeta Marte".
Armstrong abandonó la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) un año después de la misión Apolo 11 para desempeñarse como profesor de ingeniería de la Universidad de Cincinnati.
NEGATIVA A LA POLITICA
Tras su carrera aeronáutica, Neil Armstrong fue contactado por grupos políticos, pero a diferencia de los ex astronautas John Glenn y Harrison Schmitt, que se convirtieron en senadores estadounidenses, él declinó todas las ofertas.
Armstrong tuvo una inusual aparición pública hace varios años cuando testificó en una audiencia del Congreso contra los planes del Gobierno del presidente Barack Obama de contratar servicios de otros países y corporaciones para transportar a astronautas estadounidenses hacia y desde la Estación Espacial Internacional.
También dijo que un retorno de los humanos a la Luna no era sólo deseable, sino necesario para exploraciones futuras, pese a que la NASA afirma que ya no es una prioridad.
El ex astronauta residía en el área de Cincinnati con su esposa, Carol.
"Estamos con el corazón roto al compartir la noticia de que Neil Armstrong ha fallecido tras complicaciones por procedimientos cardiovasculares", dijo su familia en un comunicado.
"Neil fue nuestro cariñoso esposo, padre, abuelo, hermano y amigo", añadió el comunicado.
Su familia expresó esperanzas de que jóvenes en todo el mundo se inspiren en la hazaña de Armstrong para romper fronteras y servir a una causa más grande que ellos mismos.
"La próxima vez que caminen afuera durante una noche clara y vean a la Luna sonriéndoles, piensen en Neil Armstrong y denle un guiño", dijo la familia.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que Armstrong "fue uno de los más grande héroes estadounidenses, no sólo de esta época, sino de todas las épocas (...)".
"Hoy, el espíritu de descubrimiento de Neil perdura en todos los hombres y mujeres que han dedicado sus vidas a explorar lo desconocido, incluyendo a los que están asegurando que lleguemos más alto y más allá en el espacio. Ese legado durará, encendido por un hombre que nos enseñó el enorme poder de un pequeño paso", agregó.
John Glenn, uno de los primeros astronautas de la NASA junto a Armstrong, habló sobre la naturaleza humilde de su colega. "El estaba dispuesto a arriesgarse mucho por este país y se sentía orgulloso de hacerlo, y aún así seguía siendo la misma persona humilde que había sido siempre", declaró Glenn el sábado a CNN.
La agencia espacial divulgó un breve comunicado tras conocerse la noticia, afirmando que "ofrece sus condolencias por el fallecimiento hoy de Neil Armstrong, ex piloto de pruebas, astronauta y el primer hombre en la Luna".
Armstrong tenía a dos hijos, un hijastro y una hijastra, diez nietos, a un hermano y a una hermana, dijo la NASA.
(Escrito por Philip Barbara. Editado en español por Patricio Abusleme/Marion Giraldo).

Fuentes: Reuters y Yahoo!

domingo, 12 de agosto de 2012

Capítulo 6: Gaziantep.

Mientras yo estoy aquí en Santiago de Chile, celebrando el cumpleaños de mi hermano, allá en Turquía hay muchos jóvenes preparándose para iniciar su servicio militar. Gaziantep es una de las ochenta y una provincias turcas que recibirán a estos reclutas y entre ellos está Mismo Mismo.
Como nunca he dado el servicio militar por estar físicamente impedido, ignoro completamente qué se experimenta. Tío Mario dio el servicio cuando era joven y siempre lo describe como algo muy positivo. Supongo que en alguna medida debe significar un rito de pasaje desde la niñez a la madurez viril.
Antropológicamente hablando, el servicio militar es un proceso netamente masculino que se ha presentado transversalmente en cada civilización humana desde los orígenes de la cultura universal, como necesidad básica de protección ante los constantes enfrentamientos por territorio y poder. Pero además, existe un imperativo psicológico primitivo del hombre, quien precisa sentirse dominante frente a otro. Al realizarse en grupos o tropas, fortalece la camaradería masculina mientras que a su término, inconcientemente el macho dominante le transmite seguridad a la hembra protegida, para preservar la especie y rasgos de identidad nacional.
En la Antigua Grecia, una de las polis más temidas y poderosas era Esparta, reconocida por sus fieros guerreros que entrenaban en el servicio militar desde los ocho hasta los dieciocho años. Quizás éste sea uno de los ejemplos más significativos de lo dicho anteriormente.
Empero, sin temor a equivocarme, tal vez uno de los motivos de mayor peso para un varón eurasiático al momento de realizar el servicio militar, sea su admiración por el Padre de la Patria, Mustafa Kemal Atatürk, reconocido militar y estadista que luchó por la independencia y se transformó en el primer presidente de la República de Turquía al caer el Imperio Otomano.
A tal grado llega la importancia de Atatürk, que incluso en Santiago existe un monumento dedicado a él, ubicado en Apoquindo 4200, Metro Alcántara, para quien guste visitarlo. Su apellido, el más reconocido por cualquier turco, le fue otorgado el 24 de noviembre de 1934 por la Asamblea Nacional Turca amparándose en la ley en relación de los apellidos, aprobada ese mismo año, pues antes las personas eran distinguidas por oficio o procedencia. Así pues, Atatürk viene a significar «Padre turco».
Por otro lado, añadir el servicio militar al currículum vitae es de suma importancia para quien pretenda hallar empleo. Esto le facilitará muchísimo su vida profesional en ese sentido, al ser reconocido oficialmente como ciudadano turco. Parece lógico, pues Turquía tiene uno de los ejércitos mejor preparado a nivel mundial, teniendo una proporción de setecientas mil personas para poco más de ochenta millones de habitantes.
Si bien el servicio militar turco no cuenta con un programa tan extremo como el de la antigua Esparta, especializándose en el entrenamiento intensivo, cursos teóricos -incluyendo alfabetización- y guardias nocturnas, es de gran importancia en cuanto a estrategia.
Sea cual fuere la razón, el servicio militar es obligatorio tanto en Chile como en Turquía, aunque algunas veces y por motivos sumamente específicos, podamos eximirnos, como es mi caso por la discapacidad física. Ahora sólo queda esperar a la distancia que aquellos jóvenes terminen el proceso y puedan contárnoslo como experiencia.

domingo, 5 de agosto de 2012

Capítulo 5: La intimidad publicada

No he actualizado mi diario desde el 2 de julio pasado, por falta de tiempo y pereza. Creo que al retomar la costumbre, deberé seleccionar las fechas que deseo conservar para la posteridad pues no todos los acontecimientos tienen la relevancia suficiente mereciendo su registro. Por otro lado, sé muy bien que un buen diarista anota cada suceso por irrelevante que pudiere parecerle al lector más adelante. Sin embargo, hoy con Internet se suele dar más espacio a las redes sociales que a un cuaderno donde la pluma escribe.
Es ahí donde además del desánimo, ataca la tristeza de no ver respuestas concretas a las constantes dudas existenciales de mi corazón siempre solitario.
Sí. Sé perfectamente que uno en realidad nunca está completamente solo porque Allah siempre acompaña y es cuestión de notar su presencia incansable, aunque me decepcione de mí mismo por saberme tan impotente ante ciertas situaciones. ¿Quién es mejor ayudante que Él? ¿Acaso existe alguien además de Él, capaz de consolarme completamente cuando la amargura innunda mi alma por notar las barreras?
Dado el anterior párrafo y muchos de los artículos pasados, aclaro inmediatamente que aún reconociéndome musulmán de corazón, humano imperfecto y constante buscador del auxilio o perdón divino, nunca he pretendido aquí predicar sobre religión alguna porque siendo éste un blog pluralista, ni siquiera considero la posibilidad de excluír a los lectores que con tanta fidelidad me han seguido durante estos años y aún así, no comparten mi religión. Más bien, quien lea esto debe saber desde un principio que no sólo se escriben artículos noticiosos y columnas de opinión sino sobre todo experiencias de vida del autor que aqui les habla. Llámenme Carlos Flores Arias o Yahya, éste sigue siendo el soporte en cuyas líneas registro hasta ahora mi pasado y presente, esperando darle si Allah lo permite, espacio a mi futuro.
¿Y cómo debemos entender la experiencia de vida que tiene una persona? ¿Podemos acaso darnos la libertad de decir que alguien está en lo correcto o equivocado por pensar de determinada manera en consideración a la mochila que carga? ¿Tenemos pues el derecho de desestimar la vivencia de un individuo tan sólo porque no se asemeja a la nuestra? Si este blog estuviese dedicado exclusivamente a un tema determinado y fuese escrito por eruditos en dicha materia, las opiniones personales de un servidor no tendrían cabida. Empero, al ser un espacio personal, elaborado con las capacidades innatas y nutrido de las emociones, aquellos asuntos con los cuales otro podría redactar cátedras complejas son abordados apenas desde la experiencia personal, que es otorgada al sentir satisfacción por acercarse humildemente a una realidad íntima donde se conjugan espiritualidad y humanidad sin dar rincón a terceros. ¿Acaso Allah pone dos almas en un mismo cuerpo? Porque hasta ahora defendí la romántica aunque contraria teoría de que existen en el mundo dos cuerpos con las mitades de una misma alma.
Bien me dijo alguien hace mucho tiempo que en este caso, tanto el blog como Facebook o cualquier otra red social son el espacio personal del usuario que crea dicha cuenta y como resultado, idealmente debería ser sólo éste quien controlara las expresiones manifestadas. ¿No es éste el objetivo de reemplazar aunque fuese temporalmente el diario íntimo tradicional con opiniones públicas de las cuales ciertos usuarios tienen libertad para debatir? Tal vez en algunas ocasiones sería mejor guardar dichas observaciones en la celosía de páginas privadas.
Es cierto que los tiempos han cambiado desde la carta certificada hasta el chat y antes dos personas que se hallaban distantes ansiaban recibir correspondencia durante semanas o meses, mientras que ahora incluso pueden hablar y verse a través del monitor de un frío aunque útil ordenador. Por desgracia, hemos pasado de escribir extensas y detalladas misivas a decir algo con sólo dos palabras, olvidando la cortesía y el interés personal por saber sobre la vida cotidiana del destinatario.
Incluso otorgándoles un voto de confianza a quienes por diversos motivos afectivos les brindamos un espacio en nuestras vidas virtuales, teniendo la ventaja de lo instantáneo, extraño enormemente la libertad del diario íntimo donde realmente puedo decir cuanto se me antoja sin temer la desaprobación pública o privada porque algunos no comprenden que Internet es en su mayoría superficial y en contadas oportunidades, podemos encontrar experiencias de vida que son siempre válidas y deben respetarse.
Eso ocurre porque con las mal llamadas redes sociales hemos perdido nuestra capacidad de distinguir entre amigos, conocidos y seguidores. ¿De qué nos sirve tener un millón de amigos en Facebook o seguidores en Twitter, si la verdad es que sólo permanecemos en contacto con algunos pocos? No ganamos dinero, tampoco nos hacemos famosos ni nos conocemos en profundidad mutuamente. Reconozco tener en redes sociales a personas que realmente me importan, por quienes incluso hago du'â en mis oraciones.
Si la palabra es de plata, el silencio es de oro o al menos, así reza un viejo y conocido refrán turco. Por eso hay períodos de tiempo en que no escribo mucho aquí, pues digo lo que siento sólo a quien le corresponde saberlo. Además, un «Te quiero» que viene desde el corazón, no se le dice a cualquiera, solamente a quien lo ha ganado.

miércoles, 11 de julio de 2012

Capítulo 4: Estoy muy feliz ahora

«Çok mutluyum şimdi, ama hastayım. Soğuk var».
Es cierto. Aún estoy enfermo por el resfrío, pero entre las sombras de mi padecimiento se asoma a lo lejos el tenue aunque cálido destello de la amistad. Bendito internet, que nos permite acercarnos aún estando a miles de kilómetros de distancia y aunque duela no poder abrazarles, tengo el consuelo del intercambio constante. Una palabra, un mensaje, la presencia en mi vida de aquellos que se han hecho un sitio especial dentro de mi alma... Eso es lo que me hace feliz pese a la AH1N1, bronquitis, faringitis y neumonitis que se han sucedido una tras otra desde hace un mes, manteniéndome en reposo.
Recuerdo que el año pasado estaba disfrutando el verano turco en lo que por mucho podría considerar las mejores vacaciones de mi vida, hasta ahora. Tal vez traje pocos recuerdos materiales entre los cuales puedo mencionar un precioso diario con tapas forradas de piel o un pequeño tasbih que me obsequió mi amigo Snoopy -le llamo así porque yo soy como Woodstock, revoloteando a su alrededor, aunque en Estambul le llamábamos Mismo Mismo porque siempre repetía esa frase- y que siempre llevo conmigo muy protegido dentro de una bolsa, en el interior de una caja, en mi mochila. Es una manera de tenerlo presente constantemente y jamás olvidar que, como él dijo una vez, «tenemos el mismo sol y la misma luna. Vivimos bajo el mismo cielo».
Y ahora que estoy viendo la película Mi nombre es Khan en televisión por cable, no puedo evitar conmoverme con el espíritu de un musulmán. Yo experimenté mucho de eso allá en Turquía, con toda la gente que conocí. Son como niños capaces de meterse en tu corazón y no puedes negarles cariño. Mamá dice que Snoopy o Mismo Mismo es un angelito, porque aprendió a quererlo como un hijo.
Y Ahmet... ¿Qué puedo decir de él? Desde aquí se preocupó por nosotros cuando estábamos allá y aún ahora, estando él en Estambul desde enero pasado, seguimos contactándonos. Allah sabe que en muchos aspectos, ellos son ejemplos para mí porque «el camino de Allah es de amor».
Deberé resignarme a que por circunstancias de la vida y por voluntad de Allah, durante cinco meses no podré contactarme con Mismo Mismo porque cumplirá su deber patriótico. Pero mi du'â siempre irá en su beneficio.
Ahora, mientras un rayo de sol se filtra por la ventana de mi encerrada habitación desde el patio, en el silencio relativo que ofrece la vida urbana, intento imaginar qué estarán haciendo mis amigos turcos cuando ya es de noche allá y recuerdo nostálgicamente cómo el plenilunio alumbra el Bósforo cuando lo cruzas abordando un ferry, mientras puedes ver en el orizonte la fachada del más que bellísimo Topkapı Sarayı.
Aquí estoy, cariacontecido rogando insistentemente en cada una de mis oraciones que me permita volver, pues si bien existe internet y podemos escribirnos, nada se compara a la estremecedora muestra de cariño cuando puedes estrechar en un interminable abrazo a aquellos que por mucho tiempo se hallaron lejos y entonces, puedes sentir su calor, mirarlos al rostro para decirles con lágrimas en los ojos y una incontenible felicidad en el cuerpo, aquel «te quiero» escrito tantas veces frente a la pantalla del ordenador, pero que solamente cobra verdadero sentido al decirlo desde el alma.
Ciertamente les digo que poco importan mis padecimientos y aunque mi felicidad sólo sea pasajera por comprobar el cariño y lealtad de un mensaje, estoy seguro de que se hará permanente a mi regreso. Mi corazón volverá a latir cuando les vea y pueda abrazarles hasta que los brazos se me duerman.

domingo, 8 de julio de 2012

Capítulo 3: Sólo le pido a Dios

Desde Occidente se ve distinta la vida. Cuando estuve en Estambul pude llenarme de aquella espiritualidad constante, que te sobrecoge hasta el llanto. Santiago en cambio, es una ciudad tan industrializada como vacía; llena de edificios que se elevan como los barrotes de una celda y paredes rayadas con aerosol que parecen testimonio del sinsentido urbano.
Tanto invade el gris ánimo santiaguino, que no puedo evitar añorar las veraniegas vistas osmanlies con sus inmensos bosques entre cuya profundidad resalta la bandera turca haciendo gala del patriotismo en aquella nación.
Pero sin duda, lo que más extraño es oír el Ezan cinco veces al día desde cualquier punto de la ciudad, recordándome que Allah está siempre presente en mi vida y es sin duda alguna el mejor amigo, pues me consuela cuando las lágrimas innundan mis ojos recordando a aquellas personas que conocí, que se abrieron camino fácilmente hasta ganarse por derecho propio un lugar en mi corazón.
Sin embargo, siempre digo que mi corazón se quedó allá. No porque me faltase espacio en la maleta para empacarlo de regreso a Chile, sino porque fue inevitable rendirme al celestial y romántico atardecer en Üsküdar. ¿Cuántas plegarias son necesarias para volver? Que alguien me diga y las hago, pues Allah sabe que aquél es mi deseo más intenso y majadero, como profundo es el Bósforo cuando le observas desde el ferry a la luz del plenilunio.
Mas cierto es que sin su gente, Turquía no sería nada. De todo lo existente allá, nada es más valioso que mis amigos, aquella familia elegida que Allah puso en mi camino y por quienes el amor es tan ardiente como doloroso. Que Él, clemente y misericordioso, me salve de morir desolado o consumido por las llamas de la premura.
Premio tan inmerecido como solicitado es recibir el abrazo turco nuevamente, escuchar ese exótico acento de que motivado por la religión o el sentimiento, te da sin esperar retribución alguna e incesantemente se entrega, sólo para verte sonreír.
Si sultán fuese, mi trono daría hoy para recorrer nuevamente sus calles, fuente inagotable de pasado que sin presumir se adapta, prometiendo un feliz futuro en compañía de los seres queridos.
Ay de quien en Estambul se enamore. Auguro para aquél el mayor de los placeres en compañía del ser amado, pero también la mayor agonía en su ausencia Créanme, conozco casos.
Así es esta ciudad, capaz de darte la plena felicidad mientras allí permanezcas, a riesgo de quedar sumido en la más profunda oscuridad cuando partes. Y de aquel exilio, sólo Allah puede rescatarnos a quienes no tenemos hogar donde están nuestros cuerpos, sino donde dejamos nuestros corazones.

lunes, 2 de julio de 2012

Capítulo 2: El uno y el otro

Hay momentos de la vida en que uno mismo deja de ser importante y cobran mucha relevancia aquellos a quienes se ama. Entonces, el du'â que antes hacías para tu propio beneficio pasa a segundo plano y comienzas a hacer uno por alguien más, no necesariamente porque esa persona esté mal sino simplemente porque quieres su bien.
Ahora que estoy con neumonitis, entiendo que puedo pedirle a Allah por mi propio bienestar, pero aún así importa más el prójimo. En ese momento comprendes la naturaleza significativa del amor que no puede explicarse, porque su expresión es la acción misma, desde un du'â hasta la entrega.
Sólo ahora puedo entender que el importante es quien tengo al lado. Más aún si despierta un noble sentimiento. Entonces, la palabra se convierte en proceder y la preocupación en ocupación.
No es un asunto exclusivo de las religiones sino de cuánto amor sentimos por otros, que nos motiva a suplicar por ellos.
Ya no importan los bienes materiales, el consumismo, los sentimientos egoístas impulsados por el deseo o la envidia. Sólo importan las personas que queremos y su bienestar. Si el otro está bien, yo lo estoy.

domingo, 1 de julio de 2012

Capítulo 1: Corazón osmanlí

Y pensar que hace un año yo estaba de vacaciones en la preciosa Turquía, disfrutando excelentes amistades, sitios maravillosos y experiencias inolvidables. Hoy estoy enfermo de influenza AH1N1, con reposo relativo, mucho frío y nostalgia.
He llenado páginas completas escribiendo los cambios que he tenido desde aquel viaje y sin duda el más importante ha sido descubrir un muy satisfactorio camino espiritual.
Tengo tantas súplicas para este Şaban. Confío en que Allah las escuche todas y perdone mis errores en Berat. Ciertamente no podemos evitar equivocarnos, pero siempre esperamos que Él nos escuche.
No le pido esa misma incondicionalidad a los seres humanos, porque sé que es imposible. Yo mismo le he fallado a gente que seguramente esperaba algo de mí y hoy ni siquiera me piensa. Seguramente no podemos evitar decepcionar a otros, sin importar cuánto les amemos, pero ello no significa que el amor deje de existir en nuestros corazones.
La palabra escrita se hace escasa para expresar todo aquello que ahora me importa y aunque parezca increíble, muy poco de mi vida anterior ha sobrevivido con sentido propio. De aquello, sólo algunos asuntos son realmente trascendentes, tanto como para ocupar mis pensamientos durante el día y la noche.
Ésta es la primera carta escrita a modo de artículo, explorando los sentimientos de mi corazón, que dejé allá en Üsküdar el atardecer del 17 de julio pasado. Bajo el título Corazón osmanlí, estas misivas seguirán publicándose hasta febrero próximo, cuando yo tenga más clara la lectura, inşallah!
Cuando este blog, mis novelas -publicada e ineditas- y hasta mis diarios sean leídos por quienes me aman e incluso por aquellos que ni siquiera me conocen, sólo Allah sabe qué impresión les causaré. Por ahora solamente puedo decir que carece de total importancia la idea que tengo de mí mismo, porque otros asuntos son indudablemente más relevantes.
Tal vez para un lector frecuente de mi blog sea difícil de ahora en adelante entender lo que escriba. Quizás como escritor debería pulir mi estilo con cada letra y sin embargo, lo cierto es que a veces los sentimientos son tan profundos que no pueden explicarse, sólo sentirse.
Si dejo a un lado todo cuanto significó para mí hasta hace dos años y que en nada me retribuyó, merecerá la pena si lo reemplazo por aquello que tiene verdadero sentido en mi vida desde hace un año.

sábado, 16 de junio de 2012

Explorando las oraciones

Hace pocos minutos terminé mi salâh de 'Asr. La verdad es que podría considerarse que hago duâ's interminables. ¿Pero qué es el du'â? Estuve leyendo en páginas dedicadas exclusivamente al Islam, así que esto no es sólo idea mía.
Según leí, el du'â es la súplica a Allah siendo específico e incluso no sólo sirve para pedir algo tan simple como «protégenos de todo mal», que es lo más común. También implica los agradecimientos por las bendiciones concedidas, que incluso son otorgadas sin previa solicitud.
No es que quiera irme en la profunda, pero es inevitable tratando este tema, porque no sólo se trata de la simplicidad del ser solicitante y la magna generosidad del Ser divino. También se trata sobre cómo nos desenvolvemos cada día y si notamos lo que ya tenemos, desde una nueva oportunidad amaneciendo vivos hasta algo como la rosa que florece en nuestro jardín, cuya belleza suele pasar desapercibida ante tantas obligaciones: estudios, trabajos y compromisos varios.
Seguro muchos de ustedes pensarán que no tienen tiempo de contemplar una rosa. Pero el du'â incluso nos permite agradecer por ello, aunque absortos en nuestro egoísmo mundano, a veces solemos concentrarnos suplicando sólo cosas que van en nuestro beneficio personal. Debemos entender pues, que si bien el du'â se hace en tiempo imperativo, como dándole una orden a Allah, no consiste en frotar la lámpara maravillosa para cumplir nuestros deseos.
Es más. En lo personal y por un asunto de respeto que no sé si será correcto, yo suplico, imploro y ruego majaderamente y no sólo por mí, sino también por otras personas de las cuales, no necesariamente todas están en mi alta estima. Yo entiendo el du'â y lo abordo como un medio de comunicación por el cual podemos beneficiar hasta a quienes nos odian. ¿Por qué? Porque para mí, el du'â debe servir como método de ayuda a quienes se han alejado de nosotros o se han extraviado del camino recto.
Lo sé. Estoy hablando como predicador fanático tal vez. Pero cuando pido a Allah que alguien regrese al buen camino es para que esa persona lleve una actitud recta y honesta, no necesariamente dentro de una religión determinada. Es usual pedir que alguien he incluso uno no le haga daño a otros ni a sí mismo.
Es muy común comentar públicamente cuando hacemos du'â por alguien específico. Las abuelitas suelen decirnos «te tengo en mis oraciones» y hasta yo lo hacía, pero ya no. En primer lugar, me di cuenta de cuanta petulancia involuntaria -e incluso voluntaria- contiene esa frase, pues uno espera que los demás le agradezcan las oraciones cuando realmente es Allah el único a quien debemos agradecer. En segundo lugar, que una persona te considere en sus plegarias no necesariamente es bueno, porque inconscientemente podría intervenir en tu libre albedrío. Por ejemplo, alguien puede pedir insistentemente «que mi nieto Pablito sea médico», ¿pero qué pasa si Pablito en realidad quiere ser actor? He ahí otro punto importante cuando hacemos du'â: nada ocurre si no es la voluntad de Allah.
En lugar de eso, yo pido por bendiciones y protección en general, pero siempre entendiendo que antes está la voluntad de Allah y Él decide cómo bendecir a quienes amo.
El du'â no es un pase mágico que decimos para cumplir nuestros caprichos como hacernos millonarios ganando un juego de azar en plan  «haz que me gane la Lotería». Tampoco quiero decir que sólo debamos pedir lo que podría considerarse dentro de un rango realista o posible, pues sabemos que para Allah no existen los imposibles. Si algo sucede, es sólo porque Allah lo permite.
¿Cómo funciona el du'â entonces? Es tan simple como pedir intensa y sinceramente aquello que está en nuestros corazones. No necesitamos ser políticamente correctos pidiendo la paz mundial como Miss Universo si en realidad, queremos hallar un empleo estable. ¿Me explico? Es tonto intentar engañar a Allah con frases de bronce porque Él puede ver nuestros corazones.
Además, el salâh u oración como es entendido en Occidente, es un momento íntimo no sólo con Allah, sino con uno mismo. No con quien creemos ser sino con nuestro verdadero yo interno, aquél despojado de apariencias mundanas y ajeno al escrutinio público. Debemos recordar también que Allah no es una entidad separada del ser humano. «Allah está más cerca de nosotros, que nosotros de nuestra vena yugular».
¿Por qué los musulmanes oramos cinco veces al día? En realidad, lo deben hacer todas las religiones abrahámicas, pero se explica de manera fácil. La gente dice creer en Dios, pero aquí en Chile por ejemplo, ya muy pocos católicos van a las iglesias o rezan el Mes de María y son más quienes sólo hacen plegarias desesperadas cuando están en desgracia. El salâh es una forma de conectarnos con Allah y recordarlo permanentemente, en buenos y malos momentos. No sólo tenemos presente que Él es lo que más importa sino quien más importa.
¿Por qué Allah o Dios es lo más importante? Esto lo digo sin ningún ánimo fundamentalista, porque no pretendo alcanzar niveles santos. Pero según he leído y aprendido en este tiempo, nuestra realidad o lo que comprendemos por ese concepto no existe. Sólo Él existe y todo lo demás -incluídos nosotros- es consecuencia de Su amor.
Él hace que todo sea posible y haciendo du'â sincero, nosotros contribuímos a aquella existencia de sucesos conectados, porque mi du'â también depende del que hagan otros y en conjunto, todo conforma un existir y un suceder. Entender esto implica que Allah se vale de nosotros para cumplir Su voluntad, pero si sólo Él existe, quiere decir que en realidad nosotros no existimos y más bien somos efecto de Su amor. Simple.

miércoles, 13 de junio de 2012

Escribir algo que merezca la pena leer

Recuerdo muy bien que hace algunos años, cuando surgieron los blogs, la lectura pasó de ser un pasatiempo que pocos teníamos a una costumbre masiva. Esto podría considerarse algo bueno, pero en muchos aspectos se nos dio la posibilidad de leer algo realmente sublime o un artículo mediocre dedicado a las más insignificantes actividades de alguien que se hizo popular gracias a internet.
Si bien este medio de comunicación es bastante democrático, actualmente quienes tenemos blog desde que esto surgió, lo abandonamos. Antes publicábamos hasta nuestros suspiros y ahora, pasan meses sin que publiquemos algo interesante.
¿Cuándo se nos ocurrió escribir un blog? Pudo ser cuando todos quisimos hacer nuestra propia versión de Sex and the city. Pero cuando la serie acabó y leí el libro, descubrí que por lo menos yo había perdido el interés, porque la temática de aquella serie televisiva después me pareció redundantemente frívola. Las cuatro amigas van en una constante búsqueda del amor, pero en realidad lo abordan desde un punto bastante egoísta, el típico «¡Dame, dame!» mundanalmente occidental, donde se compara el verdadero amor con un bolso fino o zapatos de marca.
¿En qué estaban pensando quienes publicaron blogs que luego no mantendrían? Fue difícil seguir haciéndolo cuando surgieron tantas redes sociales como Facebook o Twitter, donde se confunden amigos y seguidores que comentan de manera inmediata breves pensamientos nuestros, que pueden ser tan insignificantes como «Hace calor». ¿A quién carajo le importa eso?
En un blog teníamos la posibilidad de escribir sobre asuntos que realmente importan y la desperdiciamos, llenando de basura un mundo virtual que ya es peligroso si no sabemos andar por él. Me doy cuenta de que tristemente lo importante ya no le interesa a nadie, porque si escribimos algo realmente significativo en nuestro estado de MSN o Facebook, nadie lo comenta. ¿Será que aprendimos a reducir lo que pensamos o sentimos a ciento cuarenta caracteres y no decimos nada al final?
Es triste darse cuenta de que algunos aprenden a leer y escribir para no comunicarse como realmente merece la pena y aún peor, prolongan ese ciclo hasta un número incontable de generaciones.

martes, 12 de junio de 2012

Muelas del juicio. Primera parte

Ayer por la tarde fui al dentista, creyendo que debía ponerme apenas una tapadura por alguna caries que me molestaba. Sin embargo, mi sorpresa fue mayúscula cuando él dijo que mis molestias se debían a una gingibitis causada por la presión que ejercen las muelas del juicio. Me quitó las dos del lado derecho y aún faltan las del izquierdo, que me sacará en dos semanas más.
No fue nada fácil. De hecho, mientras yo me encomendaba a Allah, el odontólogo sudaba esforzándose y una vez hecho el procedimiento, habiéndome mostrado las dos piezas enormes, dijo que jamás había visto muelas tan difíciles de extraer, porque además tenían gancho, crecían curvadas y llevaban doble raíz. Muelas de extraterrestre.
Ahora sólo me levanté para cumplir con las cinco oraciones diarias. Tengo que guardar reposo relativo, además de medicarme con antibiótico y calmantes. Apenas pude entrar en Facebook para responder algunos mensajes y ver quién me había escrito.
Gracias a Allah, siendo diabético no he tenido mayores problemas de cicatrización ni nada por el estilo. Quería traer mis muelas a casa, pero el doctor dijo que por ley no podía entregármelas, ya que al parecer son fuente de infección. Bueno, tampoco pretendía mandar hacerme alguna joya con incrustaciones molares.

viernes, 8 de junio de 2012

Se aceptan opiniones y comentarios

He abierto nuevamente el blog para su lectura pública después de tenerlo cerrado durante meses. Es debido a que lo considero parte de mi legado, recordando el tema que traté en la anterior entrada. Ésta es mi huella, mi trabajo, lo que quedará de mí cuando me haya ido. Leyendo este espacio el mundo podrá tener una noción bastante exacta de mis intereses, mis palabras y pensamientos. Ésta también es mi obra, aunque no sea publicada por ninguna editorial ni se me dé mucho crédito por ella.
Sin embargo, les pido a mis lectores frecuentes que hagan comentarios y den sus nombres al publicarlos, en parte por respeto a quien ahora les escribe, pues ustedes siempre han sabido quién soy y nunca me he escondido tras el anonimato.
Por un tiempo tendré el blog a prueba, esperando comentarios de los lectores que realmente se interesen en opinar sobre los artículos de manera responsable. Empero, si recibo en mi buzón de correo electrónico demasiadas notificaciones con comentarios anónimos promocionando páginas del estilo «Chicas candentes te esperan» o avisos comerciales, me veré obligado a restringir los artículos para que sólo usuarios registrados de Blogger y Google puedan publicar opiniones.
Éste siempre se ha caracterizado por ser un blog serio, dentro de ciertos márgenes de informalidad necesarios para llegar a más gente. En mis años como bloguero, internauta, escritor y columnista crítico me ha tocado conocer a muchos lectores inconformes, que usando la amedrentación intentaron impedir la publicación de algún artículo en éste, mi espacio por el cual no recibo ni un centavo. Si sigo escribiendo no es sólo por el placer de plasmar mis pensamientos, sino también porque creo tener el democrático derecho a expresar -siempre con respeto y de modo constructivo- mis inquietudes sobre ciertos temas que pocos nos atrevemos a abordar.
Ésta es la razón de escribir por oficio sin beneficio y en virtud de ello, les ruego navegar aquí con la misma tolerancia que siempre me ha caracterizado, humildemente lo digo, al leer todos sus mensajes y publicarlos cuando corresponde, sin desmarcarme del contexto general.
Gracias por acompañarme, en esta extraña aunque entretenida aventura. Ustedes hacen que esto tenga sentido.

jueves, 7 de junio de 2012

Olvidarse de uno mismo

¿Qué dirá de mí la gente cuando me haya ido de este mundo? Pensaba pues en varias personas que de un modo u otro han pasado por mi vida y aunque todavía viven, ya no están conmigo. Compañeros de estudio, colegas, familiares y amigos que viven lejos.
Nadie puede detenerse cuando aquellos a quienes hemos estimado o incluso amado de diversas formas, se alejan. Ni siquiera yo, con el basto tiempo libre del cual dispongo hasta para actualizar este blog, puedo dejar de cumplir con ciertos compromisos. Y cuando te das cuenta, aquellos a quienes tanto quisiste una vez ya no están o peor, no les interesas.
Cuando alguien muere, sus deudos le lloran amargamente durante el luto. Pero con el paso del tiempo, parecen acostumbrarse a la pérdida y a sobrellevar el dolor que inicialmente fue tan intenso.
Pienso en aquellos a quienes hasta hace poco consideré como personas imprescindibles y que hoy están ausentes. A algunos yo mismo los alejé, otros se distanciaron con el tiempo, unos pocos se irán porque su tiempo en este mundo lamentablemente se les agota más rápido y hay quienes sin importar la distancia física ni geográfica, siempre están conmigo, en mi corazón y pensamiento.
A veces me cruzo con quienes fueron amigos, en algún restaurante o parque y además de saludarnos e intercambiar palabras, no nos llamamos. Es triste darnos cuenta de que nosotros mismos hemos pasado a un estado ausente en la vida de otros, aunque si nos ven, inmediatamente pareciera que el tiempo se olvida y ni un día ha transcurrido.
Hace pocos días llamé a una amiga que está pasando por una difícil situación y al charlar con ella, recordé que es una muestra de amor olvidarse de uno mismo para recordar a otro, pues aunque no pudiera resolver su problema telefoneándola, prefiero hacerlo antes de que sea demasiado tarde para recordar olvidarme de mí.
Vivimos tan inmersos en un mundo consumista, donde la mayoría de los mortales vive para trabajar, consumir y buscar placeres pasajeros, que llegada nuestra muerte no hemos hecho nada realmente importante y sólo somos recordados ocasionalmente por algún comentario gracioso o episodio puntual. Pocos pueden irse de este mundo habiendo marcado una huella profunda en quienes no son su familia más directa. Pocos se van dejando un legado que nos haga llorarles siempre, más allá del luto. Pocos son aquellos a quienes quisiéramos tener presentes durante toda nuestra vida y no sólo un corto tiempo. Pocos son los que apenas se ausentan, les queremos de regreso.
Lo importante es aceptar que Allah le dé su tiempo y espacio a cada persona.

miércoles, 6 de junio de 2012

Hallan esqueleto de posible vampiro en Bulgaria

FOTO: Una arqueóloga limpia un esqueleto en una excavación en Sozopol, en Bulgaria, el viernes 1 de junio. Dos esqueletos de la Edad Media atravesados por trozos de hierro para que no se transformaran en vampiros fueron descubiertos recientemente en Sozopol, en el Mar Negro, anunció el martes a la AFP el director del Instituto Histórico Nacional, Bojidar Dimitrov. (AFP Stringer).
 
Vladislav Púnchev.
Sofía, 6 jun (EFE).- La verdad sobre los vampiros está lejos de su leyenda romántica. Así ha quedado patente en Bulgaria, dónde el hallazgo de la tumba de un supuesto "bebedor de sangre" ha revelado su vinculación con algunas costumbres paganas precristianas de los Balcanes.
El descubrimiento, realizado el pasado domingo cerca de un monasterio medieval en la pequeña ciudad de Sozopol, a orillas del Mar Negro, muestra a un hombre que había sido enterrado con un hierro clavado en el corazón, explicó a EFE el director del Museo Nacional de Historia, Bozhidar Dimitrov.
"El muerto, cuya identidad, origen o rango social todavía no hemos confirmado, tenía clavado en el pecho una pieza de un arado de hierro", reveló Dimitrov, un exministro búlgaro y uno de los historiadores más célebres del país.
Este descubrimiento, que data según los primeros indicios del siglo VIII ó IX, revela una costumbre pagana que subsistía entonces entre los cristianos de la época y que consistía en atravesar el corazón de algunos fallecidos con una hoja metálica para que no volviesen de entre los muertos.
"Practicaban este rito contra personas que en su vida se consideraban malvadas, hacían maldades contra la gente o simplemente se ocupaban de algo que la sociedad no entendía, como por ejemplo investigaciones científicas o médicas. Se creía que después de morir, tales personas se convertían en vampiros y torturaban y atormentaban a los vivos y se bebían su sangre", explicó.
El supuesto vampiro podría ser una persona de alto nivel social, quizá un alcalde, un recaudador de impuestos, un consejero o un sacerdote riguroso en su persecución de los violadores de la moral cristina.
Poco después del primer hallazgo, se encontró una segunda tumba con un cadáver también atravesado por un hierro, del que se sospecha que, por la constitución de los huesos y la cercanía al primer túmulo, podría ser la esposa.
Según la costumbre, en la noche inmediatamente después del entierro, y siempre antes de medianoche, cuando se creía que el difunto se convertía en vampiro, un grupo de valientes exhumaba el cadáver y le clavaba un hierro en el pecho, explicó Dimitrov.
"Se creía que el peso del metal presionaba al muerto y no le permitiría levantarse y vagabundear en la noche, bebiendo sangre de la gente", aclaró.
El profesor avanzó que las investigaciones arqueológicas continúan y que se han hallado en esa localidad y en otras cercanas alrededor de 80 tumbas que se sospecha fueron sometidas al mismo ritual.
Varios medievalistas búlgaros consultados por EFE explicaron que en aquella época se creía que las personas con anomalías físicas, como por ejemplo, tener un cráneo más grande de lo habitual o joroba, eran vampiros.
Otro arqueólogo búlgaro, Nikolay Ovcharov, reveló que el caso del "vampiro de Sozopol" no es el primero y no hace mucho tiempo se descubrió un cadáver de la misma época enterrado cerca de una iglesia en la ciudad de Veliko Tarnovo, en Bulgaria central.
"Se trata de una costumbre pagana que llegó de la antigüedad y que los cristianos preservaron. Además del hierro, a los muertos se los cubrían con ascuas o sus extremidades se ataban con cuerdas", explicó Ovcharov.
Y añadió que algunos de los ritos se hacían de forma secreta durante la noche, pero hubo también otros que se realizaban durante el entierro en pleno día.
Aunque las leyendas sobre el vampirismo en los Balcanes tienen muchos siglos de antigüedad, el mito moderno se debe a la novela "Drácula", publicada en 1897 por el irlandés Bram Stoker y basada en cuentos populares de la región.
Ahora este mito ha vivido una nueva juventud gracias a la popular saga "Crepúsculo", de la novelista Stephenie Meyer, cuya adaptación a la gran pantalla ha sido un gran éxito de taquilla. EFE.

Fuente: EFE y AFP.

sábado, 26 de mayo de 2012

Mi testimonio de fe islámica

Hoy por fin he dado mi Testimonio de fe islámica o Shehadah ante seis testigos musulmanes y un Sheikh. Ahora puedo ser considerado formalmente musulmán, aunque lo más correcto sería decir que estoy intentando serlo, porque nadie puede someterse completamente a la voluntad de Allah, debido a la imperfección humana.
A partir del momento en que recité el testimonio, todos mis errores pasados fueron perdonados y mi lista de malas acciones se borró completamente.
Además, ahora tengo un nombre islámico: Yahya, que significa Regalo de Dios. Pero éste no es un nombre que yo haya escogido, pues está escrito en mi esencia y pudo verse en los momentos finales de la recitación. Es como me bautizó Allah cuando nací.
Es increíble esta sensación de haber encontrado mi camino y estar finalmente haciendo cambios profundos que para mí son significativos, porque Él lo permite.
Ésta es la primera entrada que escribo bajo la etiqueta de Yahya en el blog, porque todo cuanto escribí antes sobre temas polémicos fue mi opinión civil. A partir de hoy, aquellos asuntos serán tratados por Carlos Flores Arias, el escritor y comunicador social que han conocido como crítico. Por lo demás, los temas religiosos serán tratados por Yahya y si antes se escribió sobre esto, no aparecerá su nombre en dichos artículos antiguos porque hoy comienzo una nueva vida.
El Sheikh me obsequió algunos presentes muy hermosos después de la ceremonia. Los trajo de Turquía. Entre ellos un tasbih. Me encantan estos rosarios musulmanes que a veces hago yo mismo, para que jamás vaya a ningún lado sin llevar uno pequeño, de treinta y tres cuentas. Es más, siempre llevo en mi mochila uno que me obsequiaron durante mi estadía en Estambul el año pasado.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Ley Zamudio

Hace dos horas en el Senado se aprobó la Ley Antidiscriminación, también denominada Ley Zamudio, refiriéndose al joven que hace algún tiempo falleció trágicamente luego de ser atacado por una pandilla neonazi debido a su orientación sexual.
Renombrados personajes públicos tales como el escritor Pablo Simonetti en su calidad de presidente de la Fundación Iguales, han manifestado su satisfacción, tras siete años luchando por sacar adelante este proyecto.
Ciertamente las minorías sexuales y organizaciones activistas que las representan han sido quienes más pelean desde siempre por los derechos que ahora una ley restrictiva otorga. Sin embargo, como parte de la población minusválida chilena esto también me beneficia en teoría.
Para quien lee por vez primera este blog, sería bueno mencionarle que mi silla de ruedas ha sido un obstáculo insalvable al momento de encontrar empleo. Hay por ahí en Santiago más copias de mi currículum vitae que de cualquier periódico y pese a ello, a mis treinta años de edad ninguna empresa ha querido contratarme. Siendo comunicador social, productor de eventos y escritor publicado, he debido conformarme con mi paso temporal como columnista en dos portales informativos y culturales, cuyos artículos pueden leer aquí mismo buscando las respectivas etiquetas.
De quienes nos vemos abordados por esta ley, cada uno sabrá hasta qué punto y de qué modo le beneficia. Pero ciertamente y como toda ley, ésta no es de libre interpretación. Su aprobación no implica en absoluto que a futuro las parejas de mismo sexo puedan casarse, así como tampoco garantiza que desde hoy los empresarios comiencen a emplear gente físicamente discapacitada.
Es bueno considerar que gracias a esto, en la teoría a nadie podrá negársele trabajo basándose en aspecto físico, si la tarea en cuestión no depende de aquel factor. Sin embargo, sigue deprimiéndome el hecho de saber que en mi país fue necesario luchar por una ley para exigir integración y aún así, nada garantiza completamente que nuestra sociedad cambie nefastos prejuicios profundamente arraigados.
Es una pena también que el elemento potenciador de una ley benefactora haya sido la muerte de un chileno cuya vida se vio truncada por la discriminación ejercida brutalmente.

Gracias por tu visita

Si llegaste a este blog y lo leíste, agradezco que me dedicaras un poco de tu tiempo.

Asimismo, te invito a dejarme tus comentarios, sugerencias, peticiones y críticas constructivas en los posts.

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Espero tenerte de regreso; siempre serás bienvenido. Hasta pronto.

Yahya. Carlos Flores A.
Escritor chileno.